A pocas horas de una nueva sesión en Diputados, el Gobierno reunió a su núcleo de poder para revisar los acuerdos y asegurar los votos. La reforma del Banco Central y la nueva Ley de Inocencia Fiscal aparecen como las prioridades. Santiago Caputo volvió a la mesa tras su ausencia en la reunión de Gabinete y Sandra Pettovello presentó los ejes de su gestión.
La Casa Rosada volvió a poner el foco en el Congreso. La mesa política del Gobierno se reunió este martes con una prioridad concreta: llegar a la sesión de Diputados del miércoles con los votos necesarios para avanzar con dos proyectos centrales de la agenda económica de Javier Milei.
El encuentro reunió a los principales integrantes del esquema de poder libertario y sirvió para revisar el escenario parlamentario. El oficialismo apuesta a aprobar la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la nueva versión de la Ley de Inocencia Fiscal.
En La Libertad Avanza transmiten optimismo. Una fuente legislativa consultada por Infobae aseguró: “Estamos alrededor de los 135”. La cifra supera el número necesario para avanzar con los proyectos, aunque el Gobierno sabe que el respaldo de los bloques aliados puede resultar determinante hasta el momento de la votación.
La reunión también tuvo una lectura política interna. Santiago Caputo regresó a la mesa después de su ausencia en la reunión de Gabinete del lunes, un dato que había generado especulaciones dentro y fuera de la Casa Rosada.
El asesor presidencial conserva un lugar central en la estructura de decisiones de Milei. El vocero Adrián Ravier buscó quitarle peso político a su ausencia y lo definió como una figura “central” para Milei.
Karina Milei, Diego Santilli, Luis Caputo, Martín Menem, Patricia Bullrich, Eduardo “Lule” Menem, Ignacio Devitt y Fabián Fernández también participaron del encuentro. La composición del grupo refleja la intención de concentrar en una misma mesa la estrategia política, parlamentaria y económica del Gobierno.
Pettovello expuso ante la mesa política
La otra presencia destacada fue la de Sandra Pettovello. La ministra de Capital Humano participó como invitada y presentó los principales lineamientos de su cartera.
La exposición incluyó cuestiones vinculadas con educación, trabajo y las áreas que dependen del megaministerio. La incorporación de funcionarios a estas reuniones forma parte de un esquema que la conducción libertaria comenzó a utilizar con mayor frecuencia.
El antecedente fue Federico Sturzenegger. El funcionario debió explicar ante la mesa política algunos de sus proyectos después del revés que sufrió el Gobierno con el capítulo sobre la venta de tierras rurales a extranjeros dentro de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
Ahora, la Casa Rosada busca convertir esa dinámica en una práctica habitual. La intención es que los ministros puedan presentar sus iniciativas ante el núcleo político antes de que las medidas lleguen a una instancia definitiva.
Milei prepara a sus legisladores
La actividad del oficialismo no terminará con la reunión. Milei tiene previsto recibir en la Casa Rosada a diputados y senadores de La Libertad Avanza para repasar la estrategia antes de la sesión.
El Presidente decidió involucrarse de forma directa en la discusión parlamentaria. La reforma del Banco Central ocupa un lugar especial dentro de su agenda y forma parte de las iniciativas que considera necesarias para profundizar su programa económico.
El temario de Diputados también contempla el Acuerdo de Libre Comercio entre el Mercosur y Singapur, el Tratado de Cooperación en materia de Patentes y una reducción del IVA para la fécula y la harina de mandioca.
Este último proyecto tiene un componente político particular. La reducción del IVA para productos derivados de la mandioca responde a un reclamo de Misiones y funciona como una señal hacia los legisladores de esa provincia.
El oficialismo necesita sostener ese esquema de acuerdos. La Libertad Avanza cuenta con 95 diputados propios y carece de mayoría en ambas cámaras. Por eso, la relación con los gobernadores y los bloques aliados se volvió una pieza central para garantizar la aprobación de sus reformas.
El antecedente de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada funciona como advertencia. El Gobierno llegó al debate con expectativas de aprobar el proyecto, pero debió retirar capítulos relevantes ante la falta de consenso.
Ahora, la Casa Rosada pretende evitar otro traspié. La votación del miércoles será una nueva prueba para la capacidad del oficialismo de construir mayorías y sostener su agenda económica en el Congreso.
