El exconsultor político de Javier Milei declaró ante la Fiscalía y la Policía boliviana por el ataque a tiros contra Nadia Beller. Negó haber intervenido, aunque en su testimonio reconoció que mantenían una relación sentimental.
Fernando Cerimedo declaró ante la Fiscalía y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Bolivia por el ataque contra su expareja, la abogada Nadia Shirley Beller Delgadillo, ocurrido el lunes 17 de agosto cerca del hotel Swissôtel de Santa Cruz de la Sierra. El exconsultor político de Javier Milei rechazó cualquier vínculo con el atentado y aseguró que había conocido a la mujer a través de un amigo en común a fines de 2025.
Según consta en el acta incorporada al expediente, Cerimedo sostuvo inicialmente que con Beller existía una relación de amistad. Sin embargo, durante su declaración ante la Policía reconoció que ambos habían mantenido un vínculo sentimental “con muchas idas y vueltas”. También relató que, después de asesorarla sobre modificaciones relacionadas con el decreto 5515, la abogada comenzó a alojarse en su departamento de La Paz.
En su testimonio, Cerimedo reconstruyó las horas previas al ataque. Afirmó que el domingo 16 de agosto acompañó a Beller a la Clínica Las Américas debido a que presentaba malestar, náuseas y dolor de cabeza. Allí, siempre de acuerdo con su relato, ella le comunicó que cursaba un embarazo de aproximadamente cuatro semanas. El exconsultor aseguró que ese fue el último día en que la vio.
Cerimedo explicó además que durante la mañana del lunes 17 de agosto viajó desde Santa Cruz hacia La Paz, mientras que Beller permaneció en el Swissôtel. En ese sentido, volvió a negar cualquier intervención en el ataque a tiros. Su versión sostiene que no tuvo participación en el episodio ocurrido en las inmediaciones del establecimiento.
La hipótesis de la Fiscalía, sin embargo, plantea una reconstrucción diferente de los acontecimientos. La investigación señala que Cerimedo habría mantenido comunicaciones frecuentes con Beller desde los primeros días de agosto y que habría intentado convencerla de asistir a reuniones con personas que supuestamente le brindarían información sobre una denuncia por abuso sexual contra el expresidente boliviano Evo Morales. Esos encuentros no se concretaron en un primer momento y, según la acusación, la mujer comenzó a desconfiar de la situación.
Siempre de acuerdo con la investigación, Cerimedo habría insistido para que Beller concurriera a la cita y le habría asegurado que tendría custodios para garantizar su seguridad. El expediente sostiene que el 17 de agosto la abogada llegó al Swissôtel y recibió indicaciones para dirigirse hacia la puerta del lugar, donde fue sorprendida por dos hombres. Los atacantes, vestidos presuntamente con prendas vinculadas a servicios de reparto, efectuaron varios disparos y luego le robaron el teléfono celular y la cartera antes de escapar en motocicletas. La causa incorpora comunicaciones, testimonios, registros de cámaras y pericias como parte de los elementos reunidos contra el acusado.
