El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, reafirmó este fin de semana que no habrá elecciones mientras continúe la guerra con Rusia, al considerar que sería “demasiado peligroso” para el país. El mandatario, elegido en 2019, mantiene suspendidas las convocatorias a las urnas bajo la aplicación de la ley marcial, en un contexto de invasión que ya lleva 1.643 días.
El debate sobre la renovación de autoridades volvió a instalarse tras las declaraciones del exministro de Defensa Mijailo Fedorov, cuya salida del gabinete en julio provocó inéditas manifestaciones en las calles desde el inicio del conflicto en 2022. Frente a estas exigencias, Zelenski fue tajante: “Pienso que en una guerra como esta, unas elecciones como tal son un enorme riesgo. Las elecciones en este momento serían un tsunami para el país, lo que dividirá a Ucrania”.
En el mismo encuentro con periodistas, el jefe de Estado reforzó su postura: “Si queremos destruir el país, entonces podemos avanzar hacia la celebración de elecciones en tiempos de guerra”. Según una encuesta del Instituto de Sociología de Kiev, solo el 15% de los ucranianos cree que deberían celebrarse elecciones antes de que finalicen las hostilidades.
El presidente también aprovechó el Día de la Independencia para llamar a la unidad nacional. “Ahora mismo, las cosas son realmente muy difíciles para todos nosotros. Pero hay una fuerza que nos sostiene firmemente de la mano… es la fuerza de nuestro círculo de apoyo mutuo”, expresó, al tiempo que advirtió que la clave es que Rusia “no rompa ese círculo”. Zelenski recalcó que Ucrania “no caerá, alcanzará la paz y saldrá adelante”.
Mientras tanto, las autoridades rusas anunciaron la captura de tres nuevas localidades: Dolinka en Zaporiyia, Pershe Travnia en Sumi y Kucherov en Donetsk. Estos avances se suman a la ofensiva que Moscú mantiene en el este del país, especialmente en la región del Donbás, escenario de enfrentamientos desde 2014 entre separatistas prorrusos y las fuerzas gubernamentales ucranianas.