El oficialismo busca consolidarse, Gustavo Posse apuesta a recuperar el municipio y el peronismo mueve piezas para llegar competitivo a 2027.
San Isidro comienza a anticipar una disputa que tendrá tres espacios principales en el centro de la escena: el oficialismo de Ramón Lanús, el possismo encabezado por el exintendente Gustavo Posse y un peronismo que todavía debe ordenar su interna y encontrar una candidatura competitiva.
El escenario está lejos de estar definido, pero los primeros movimientos ya comenzaron.
Lanús, con la gestión como plataforma para 2027
Ramón Lanús llegó a la intendencia en 2023 y logró ponerle fin a 24 años de gobiernos encabezados por Gustavo Posse y su espacio. Ahora, con la mitad del mandato por delante, el oficialismo comenzó a trabajar sobre la posibilidad de una reelección.
El intendente cuenta con un interbloque que reúne al PRO, La Libertad Avanza y ConVocación por San Isidro. Esa alianza logró sostenerse en el Concejo Deliberante y acompañó iniciativas centrales de la gestión, como el Presupuesto y la reforma del Código de Ordenamiento Urbano.
La seguridad aparece como uno de los principales ejes de la administración. El municipio presentó un plan que contempla el fortalecimiento de la Patrulla Municipal y la creación de una Policía Local propia, una agenda que busca consolidar a Lanús frente a un electorado históricamente sensible a esa problemática.
De cara a 2027, el oficialismo apuesta a mantener un espacio común con el PRO y LLA y, según el armado que se viene construyendo, competir con una boleta unificada.
Posse confirmó que quiere volver
El principal desafío para Lanús podría surgir desde el mismo espacio político que gobernó San Isidro durante décadas.
Gustavo Posse confirmó que será candidato a intendente en 2027. El exjefe comunal, que gobernó el distrito entre 1999 y 2023, comenzó a recorrer nuevamente el territorio y busca reconstruir su estructura política con la intención de recuperar el municipio.
“Soy candidato a intendente de San Isidro”, afirmó Posse durante una entrevista, despejando las dudas sobre su futuro electoral.
El dirigente radical plantea una estrategia diferenciada tanto del oficialismo nacional como del peronismo. Su propuesta apunta a que el radicalismo bonaerense construya una alternativa propia y convoque a sectores que compartan una misma identidad política.
“Lo que nosotros hacemos es no estar con los extremos, ni Cristina ni Milei”, sostuvo.
El possismo conserva además representación en el Concejo Deliberante y mantiene una estructura territorial propia. En las últimas elecciones consiguió alrededor del 15% de los votos y quedó en tercer lugar, un resultado que ahora busca utilizar como punto de partida para una nueva competencia electoral.
La apuesta de Posse es clara: volver a convertir a su espacio en una opción competitiva y evitar quedar absorbido por cualquiera de los dos polos que hoy dominan la discusión política.
El peronismo busca ampliar su espacio
El peronismo llega a 2027 con internas abiertas, pero también con movimientos para ampliar su base. El Frente Renovador ganó protagonismo con la incorporación de Débora Ruiz Zeballos, concejal que llegó al Concejo en 2023 por La Libertad Avanza y que rompió con el espacio libertario tras cuestionar a Javier Milei y calificar como “pésima” la gestión de Ramón Lanús.
La dirigente se sumó al massismo junto a Federico Meca, Estefanía Rivadulla y Diego Montivero, en un armado que busca sumar dirigentes por fuera del peronismo tradicional.
Meca aparece como uno de los posibles candidatos para 2027, aunque todavía no confirmó su postulación. El propio concejal advirtió que para competir por la intendencia “no alcanza solo con el peronismo” y planteó la necesidad de sumar otros sectores.
A la vez, la oposición peronista continúa atravesada por diferencias internas, especialmente entre el Frente Renovador y el sector ligado a Axel Kicillof. Ordenar ese escenario será uno de los principales desafíos de cara a 2027.
Una elección que todavía está abierta
El panorama actual muestra tres estrategias diferentes.
Lanús busca consolidar la gestión y ampliar el espacio político que lo llevó al gobierno municipal. Posse intenta reconstruir el poder territorial que perdió en 2023 y regresar al municipio después de cuatro años fuera del Ejecutivo. El peronismo, en tanto, necesita resolver sus diferencias internas antes de definir quién será su candidato.
San Isidro vuelve a aparecer así como uno de los distritos más importantes de la Primera Sección Electoral. La elección de 2027 tendrá, además, un condimento particular: será la primera gran disputa municipal en la que Lanús pondrá a prueba su gestión frente al dirigente que durante 24 años estuvo al frente del distrito.
Por ahora, las candidaturas no están formalmente cerradas y todavía queda mucho camino por recorrer. Pero el tablero empieza a ordenarse: Lanús buscará defender el municipio, Posse prepara la revancha y el peronismo intenta encontrar una fórmula que le permita disputar un territorio que nunca logró gobernar desde el regreso de la democracia.

