El exdirectivo de Techint, Héctor Zabaleta, declaró este martes como testigo en el juicio oral por el caso de los cuadernos de las coimas y reconoció haber entregado dinero a Roberto Baratta, mano derecha del exministro Julio De Vido. Según su testimonio, fueron seis pagos en pesos entre junio y diciembre de 2008, equivalentes a cerca de un millón de dólares.
“Sí, es cierto. Eran de dinero”, ratificó Zabaleta ante la fiscal Fabiana León, precisando que cada entrega rondaba entre 600.000 y 700.000 pesos. El exejecutivo aseguró que actuó por instrucción de Luis Betnaza, también directivo de la compañía, en el marco del conflicto por la expropiación de Sidor en Venezuela, cuando el gobierno de Hugo Chávez tomó el control de la siderúrgica.
La Justicia entendió que esos desembolsos se realizaron en un contexto excepcional, con el objetivo de que el gobierno de Cristina Kirchner intercediera en favor de Techint para garantizar el regreso de los trabajadores argentinos. Por ese motivo, en 2020 el juez Marcelo Martínez de Giorgi revocó los procesamientos de Zabaleta y Betnaza, y más tarde el juez Julián Ercolini los sobreseyó, al igual que al CEO de la empresa, Paolo Rocca.
Durante la audiencia, el tribunal le recordó a Zabaleta que podía guardar silencio para evitar autoincriminarse, pero el testigo respondió todas las preguntas. Relató su vínculo de confianza con Rocca, para quien fue apoderado y administrador de bienes personales, y negó haber tenido contacto con Techint durante los días en que estuvo detenido.
El debate se tensó cuando la defensa de Baratta, encabezada por la abogada Elizabeth Gómez Alcorta, cuestionó la validez de las declaraciones de Zabaleta como arrepentido en la instrucción y las diferencias con lo expuesto en el juicio oral. “Estamos en un caso inédito: un imputado arrepentido que reconoce delitos, queda sobreseído y sus dichos se usan como cargo contra otro acusado”, señaló.