El acto tuvo un carácter principalmente internacionalista con figuras de toda latinoamérica y con el pedido de libertad a los dirigentes de la Flotilla que fue detenida rumbo a Gaza.
En un estadio cubierto de Ferro repleto, el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) realizó su acto central por el Día Internacional del Trabajador. El cierre estuvo a cargo de Myriam Bregman, quien convocó a la militancia a “organizar a miles y miles de simpatizantes de norte a sur del país, para generalizar y profundizar la lucha contra el plan que imponen Milei y el poder económico, romper la pasividad de las conducciones sindicales, y dar paso a un nuevo movimiento histórico, una nueva fuerza política, un gran partido de la nueva clase trabajadora”.
La dirigente, que en los últimos meses registró un fuerte crecimiento en las encuestas, llamó a quienes expresan su apoyo a organizarse en comités y reuniones en lugares de trabajo, estudio y barrios, para “impulsar desde abajo poderosas organizaciones de lucha que apuesten a derrotar al gobierno y a todo su plan al servicio del poder económico”.
Bregman subrayó que el PTS “va a dar batalla en todos los terrenos, incluso el electoral con una enorme campaña”, pero aclaró que están “lejos de moderarse como quieren muchos”. Recordó que su partido no votó ninguna ley del actual gobierno y estuvo presente “en cada lucha de los trabajadores”, desde la campaña contra la reforma laboral hasta las movilizaciones por el aniversario del golpe genocida y el Día Internacional de las Mujeres. “Tenemos que preparar una verdadera rebelión, una huelga general, que termine con esta situación que padecen millones con salarios y jubilaciones de hambre, pluriempleo y precarización”, afirmó.
En su discurso, denunció la caída de popularidad del gobierno de Javier Milei y advirtió sobre la posibilidad de un “mileísmo sin Milei”, al tiempo que cuestionó al peronismo por “no tener ningún programa alternativo al del FMI y los dueños del país”.
El acto fue abierto por Nicolás del Caño, quien convocó a “una gran lucha antiimperialista e internacionalista” frente a las guerras y genocidios impulsados por el capitalismo. También participaron referentes de luchas obreras actuales —como trabajadores de FATE, docentes, personal de salud y de la alimentación— que denunciaron la aplicación de “una reforma laboral esclavista” y la “complicidad de la dirigencia de la CGT y todas las burocracias sindicales”.
La jornada tuvo además un marcado carácter internacionalista, con intervenciones de Ariane Anemoyannis (Revolución Permanente, Francia), la médica Iara Salerno desde la Flotilla a Gaza, Bruno Ghilga (Brasil) y Antonio Páez (Chile). Por la juventud, habló Luca Bonfante, dirigente estudiantil de la UBA, quien llamó a construir “una juventud revolucionaria que acompañe a Myriam Bregman a levantar un gran partido de la nueva clase trabajadora”.
