El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a través del Ministerio de Educación, presentó una actualización del Estatuto del Docente que redefine las reglas de la carrera profesional de los maestros. La reforma busca terminar con la alta rotación de docentes, revalorizar la formación para acceder a cargos directivos y recuperar la importancia de la asistencia en las aulas. Según se informó, los cambios se incorporarán de manera progresiva a partir de 2027.
Entre las modificaciones más relevantes se establece que los maestros deberán acreditar al menos dos años de antigüedad como titulares para solicitar un traslado, y que la asistencia será un factor clave en la evaluación anual del desempeño, con un mínimo del 90% de presentismo para acceder a las calificaciones más altas. Además, se incorpora un sistema digital de evaluación con nuevos indicadores basados en evidencia.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, destacó que la medida apunta a devolver la autoridad a los buenos maestros: “Gobernar es fijar prioridades y devolverle la autoridad a los que trabajan con responsabilidad todos los días. Se termina el curro de las licencias acumuladas. En nuestra gestión, el esfuerzo vale”.
Por su parte, la ministra de Educación, Mercedes Miguel, vinculó la reforma con el plan estratégico Buenos Aires Aprende: “Nuestro norte es que los chicos estén en la escuela para aprender y no solo para transitar la escolaridad. Para lograrlo, necesitamos directivos líderes y equipos estables que acompañen los procesos de mejora”.
La actualización también incorpora criterios de prioridad para quienes ya se desempeñan en una escuela: los docentes con al menos 12 meses de antigüedad tendrán prioridad en el ingreso a cargos dentro de esa misma institución, con el objetivo de afianzar la continuidad pedagógica. Asimismo, la formación de posgrado tendrá mayor peso en el puntaje acumulado, desplazando a la antigüedad como principal factor de crecimiento profesional.