La medida alcanza al enfrentamiento entre la empresa del Parque Industrial Pilar y el Sindicato Químico, que denuncia seis despidos y apunta a una supuesta persecución contra trabajadores afiliados.
El conflicto laboral en la planta de Cascia Gases Comprimidos sumó un nuevo capítulo luego de que el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires resolviera dictar la conciliación obligatoria entre la empresa y los trabajadores despedidos.
La decisión llegó tras una audiencia realizada esta semana y luego de varios reclamos impulsados por el Sindicato de Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas de Pilar, que desde hace días mantiene medidas de protesta frente al establecimiento ubicado en el Parque Industrial.
Desde el gremio sostienen que las desvinculaciones no fueron casuales y aseguran que los cesanteados formaban parte de la organización sindical, por lo que consideran que existe una conducta antisindical por parte de la firma.
En ese sentido, remarcaron que durante todo el conflicto apostaron al diálogo y a las herramientas institucionales para intentar revertir la situación, al tiempo que cuestionaron la falta de respuestas de la empresa.
Con la conciliación obligatoria ya vigente, Cascia deberá respetar las condiciones laborales existentes hasta el momento y ajustarse a lo dispuesto por la autoridad provincial mientras se desarrollan las negociaciones entre las partes.
Por su parte, el Sindicato Químico adelantó que realizará un seguimiento del cumplimiento de la resolución y advirtió que, en caso de detectar irregularidades, recurrirá nuevamente a las autoridades laborales para solicitar sanciones.
El origen del conflicto se remonta a las últimas semanas, cuando la empresa concretó una serie de despidos que alcanzó a seis trabajadores: tres desvinculaciones se produjeron a comienzos de julio y otras tres habían ocurrido previamente.
Cascia Gases Comprimidos, una firma de origen tucumano, opera en una planta ubicada sobre la calle 17 al 163 dentro del Parque Industrial Pilar.
