La Vicepresidenta marca cierto espacio respecto de Javier Milei. Cuidando su imagen, se despega de las actitudes más polémicas. Además, posiciona diferencias ideológicas: «yo soy peronista», le dice a sus allegados.
«Tiene una gripe muy fuerte, el doctor le recomendó no viajar en avión», le dijeron desde el equipo de Victoria Villarruel a los organizadores del Pacto de Mayo en Tucuman, como excusa para que la Vicepresidenta no vaya.
El Pacto se firmó a las 00:00 del 9 de Julio, sin Villarruel. 8 horas más tarde, la Vicepresidenta apareció, en muy buen estado y de muy buen humor, para participar del Te-Deum en la Catedral de Buenos Aires. Posteriormente, asistió al desfile militar, en el cual, con un frio polar, se subió a un tanque de guerra.
La primera opción es que Victoria Villarruel tiene un método demasiado efectivo para curar la gripe en pocas horas. La segunda, es que a la Vicepresidenta no le habría gustado la idea de firmar el Pacto de Mayo y comienza a marcar una medida distancia del Presidente.
Fuentes cercanas a la Vicepresidenta aseguran que no quiso sufrir lo mismo que Mauricio Macri, quien fue desde Europa a Tucuman para ni siquiera aparecer en la foto.
Además, desde el equipo de la Vicepresidenta la han escuchado marcar en una de las tantas reuniones que tiene Villarruel con los grupos más poderosos del país (mediáticos, políticos, empresariales), que ella se considera «peronista».
La Vice, a diferencia de Milei, cree en las instituciones del Estado y en la eficiencia de alguna de ellas. Sin lugar a dudas, si ella tuviera la lapicera haría muchas cosas de manera diferente.
La pregunta, teniendo en cuenta estas diferencias que marca la propia Vicepresidenta, es: ¿A Villarruel la convence el Pacto de Mayo como para firmarlo? La respuesta está marcada por su ausencia.
