Para el legislador y especialista en temas electorales, la reforma enviada al Senado para modificar el sistema de Boleta Única Papel (BUP) y el debate sobre las colectoras son cuestiones diferentes que suelen confundirse en la discusión pública.
El diputado nacional del Frente Renovador, Sebastián Galmarini, cuestionó el debate impulsado por el Gobierno nacional en torno a las colectoras y aseguró que la discusión forma parte de una estrategia para instalar una agenda política que no responde a los problemas de fondo.
Para el legislador y especialista en temas electorales, la reforma enviada al Senado para modificar el sistema de Boleta Única Papel (BUP) y el debate sobre las colectoras son cuestiones diferentes que suelen confundirse en la discusión pública.
«Hay dos debates que van en paralelo, pero no son lo mismo, o técnicamente no son lo mismo», explicó Galmarini al referirse al proyecto que actualmente se encuentra en tratamiento parlamentario.
Según detalló, la iniciativa contempla una modificación a la ley de Boleta Única Papel sancionada hace un año para permitir la adhesión de categorías provinciales a la boleta nacional, algo que actualmente está prohibido.
«Vos podrías adherir las categorías provinciales a la boleta nacional y, adicionalmente, presentar dos o más listas para una misma categoría de cargo dentro de un mismo frente», sostuvo el dirigente del Frente Renovador. Como ejemplo, mencionó la posibilidad de que un candidato presidencial esté acompañado por dos listas distintas de diputados nacionales pertenecientes a partidos que integren una misma alianza electoral.
Sin embargo, Galmarini remarcó que la implementación de la Boleta Única Papel elimina el tradicional «efecto arrastre» que tenían las colectoras bajo el sistema de boleta partidaria.
«El efecto mecánico de la boleta partidaria era que cuando entrabas al cuarto oscuro tenías distintas boletas y podías votar a un mismo candidato presidencial acompañado por distintas listas locales o provinciales. Ese efecto no existe más porque con la Boleta Única Papel tenés que marcar cada categoría de manera individual», explicó.
Incluso en el caso de que se incorpore la opción de «boleta completa», el diputado señaló que el voto quedaría asociado a una única fuerza política identificada por su logo, color y número de lista, por lo que «no hay ninguna colectora» en los términos tradicionales del sistema electoral argentino.
Además del aspecto técnico, Galmarini también puso el foco en la conveniencia política de este tipo de herramientas electorales y consideró que suelen ser útiles únicamente para gobiernos con altos niveles de aprobación.
«Las colectoras funcionan para gobiernos que tienen una imagen muy alta. Cuando Néstor Kirchner las utilizó en 2007 yo fui colectora con Gustavo Posse en San Isidro, pero Kirchner medía cerca de 60 puntos», recordó.
En esa línea, fue crítico de la situación actual del oficialismo nacional y relativizó la posibilidad de que dirigentes territoriales busquen adherir sus candidaturas al presidente Javier Milei.
«Con el Presidente midiendo 25 puntos, no veo a nadie que quiera ir ahí, porque lo que hace es distribuir los votos abajo y terminás sin meter un concejal», concluyó.
Para Galmarini, la discusión impulsada por el Gobierno sobre las colectoras y la reforma electoral «es una cortina de humo» en medio de lo que definió como «un relanzamiento político que es una farsa».
