Con vistas al 2019, el partido dominante de la coalición se dividió informalmente en un tridente en el que cada espacio busca posicionar un candidato para derrotar al inoxidable Alberto Descalzo. Los actores y apoyos dirigenciales de cada uno.
Por Mariano Vicchio (@mhvicchio)
Ituzaingó, como otros pocos distritos, tienen la característica de seguir gobernados no sólo por el mismo signo político –en este caso el peronismo- sino además, por la misma persona. Alberto Descalzo está en el poder municipal desde hace 22 años. Para fines de 2019 llegará a los 24, casi un cuarto de siglo. Sólo superado, en el Conurbano, por su par de Florencio Varela, Julio Pereyra (24).
El 2015 significó, entre otras cuestiones de índole de poder político-territorial, la derrota de muchos caudillos bonaerenses. Ituzaingó salió indemne. Sin embargo, desde Cambiemos comenzaron a moverse las piezas con el objetivo de culminar con más de dos décadas de gobierno de Descalzo.
En este contexto, en el PRO de Ituzaingó se abrieron tres espacios. Son diversos dirigentes con apetencias de ser el único representante u el elegido del oficialismo provincial para destronar a este emblemático “barón” del Conurbano.
Uno de los espacios es el que digita Ramiro Tagliaferro. El intendente de Morón fue puesto por el jefe de Gabinete, Federico Salvai y la gobernadora, María Eugenia Vidal, para gestionar la campaña en el distrito y potenciar a algún dirigente para 2019. De aquí sobresalen, por el momento, dos personas.
Uno es el gestor del PAMI local, Gabriel Pozzuto. Consultado por LaNoticiaWeb, aceptó las “diversas líneas en el PRO”, aunque aclaró que “estamos trabajando para poder conformar una lista de unidad para ganar el distrito”. “Eso nos piden desde la gobernación”, agregó. También tuvo elogios para Tagliaferro, validando su accionar en el territorio: “tiene conocimiento y sobre todo en Ituzaingo como zona vecina”. En cuanto a una candidatura suya, dijo que “se definirán a último momento. Lo decidirá la gobernadora, Ramiro y los partidos que conforman la alianza”.
El otro, es el presidente del bloque de Cambiemos en el concejo, Gastón Di Castelnuovo. En diálogo con LNW, y en línea con Pozzuto, aseguró que “no hay divisiones” pero sí “diferentes dirigentes que quieren posicionarse de cara a 2019”, algo que calificó como “válido”. Aseguró que “estamos trabajando muy bien” con los equipos de Federico Salvai, Ramiro Tagliaferro y con el mismo titular del PAMI local. En este sentido se diferenció de otro de los competidores, Ezequiel Carrizo: “nosotros estamos jugando en un esquema que es el de Cambiemos, el del Presidente y la gobernadora, ese esquema lo designo a Talgiaferro como facilitador del armado en el distrito”.
Otra de las vertientes es, justamente, la que tiene como exponente a Carrizo. El joven de 31 años es el Director de Prevención del Ministerio de Seguridad de la provincia. Su jefe, y padrino político, es el ministro del área, Cristian Ritondo. A fines de octubre le dio su apoyo público en un masivo evento. Hace una semana lo hizo también el intendente de Pilar, Nicolas Ducoté. Él y su equipo, aseguró, ya lo están asesorando para posicionarlo como candidato. Consultado por este medio, Carrizo se desligó contundentemente de la digitación de Tagliaferro en el municipio: “nuestro espacio, de vecinos de verdad, no cree en la ‘moronización’ de Ituzaingó, nos separamos de ese municipio en el ‘95, no se vuelve para atrás en la vida, no queremos ser el patio trasero ni mucho menos, no somos un grupo de empleados de Morón, uno no puede representar lo que no conoce”.
Por último, aparece una “tercera vía”. Así la definió el concejal Julio Díaz a LNW. Aseguró que el armado de la mesa de Cambiemos hace más de un mes en el distrito no sirvió y que fue “una presentación de fantasía”. A eso le sumó que al poco diálogo entre los espacios, sus referentes y los dirigentes de peso, más el trabajo desde las usinas del intendente para partir a Cambiemos hace que “cada uno empiece a buscar sus espacios por su lado”. Díaz señaló que su idea de avanzar en un armado se debe a que “hasta ahora no hay bajada de línea, está todo a la deriva, y decidimos salir al ruedo ante la falta de un liderazgo fuerte” y a que desde algunos sectores lo reclaman por su experiencia política y de enfrentamiento político electoral en más de una oportunidad contra el aparato de Descalzo. “Se necesita un armando representativo y que tenga experiencia”, sentenció.
