El juez federal Ernesto Kreplak ordenó operativos en HLB Pharma, Laboratorios Ramallo y la droguería rosarina Nueva Era. La ANMAT había detectado irregularidades graves en la producción y distribución del fármaco.
La justicia federal allanó este miércoles los laboratorios y droguerías vinculados a la fabricación de un lote de fentanilo contaminado que habría provocado la muerte de nueve pacientes en terapia intensiva. La medida fue ordenada por el juez federal de La Plata, Ernesto Kreplak, tras una denuncia de la ANMAT y una serie de informes sanitarios que confirmaron la presencia de bacterias altamente peligrosas en el medicamento.
Los procedimientos se realizaron en HLB Pharma Group S.A., con sede en San Isidro; en Laboratorios Ramallo S.A., ubicado en la localidad bonaerense de Ramallo; y en la droguería Nueva Era, en Rosario. Esta última fue la que abasteció al Hospital Italiano de La Plata con las ampollas contaminadas.
La causa se inició tras una denuncia del Hospital Italiano de La Plata a la ANMAT, que alertó sobre un brote de infecciones en terapia intensiva. Las ampollas de fentanilo presentaban contaminación con las bacterias Klebsiella pneumoniae y Ralstonia pickettii, responsables de generar neumonía severa en pacientes críticos. De los 18 pacientes afectados, nueve fallecieron.
La ANMAT prohibió la comercialización de todo el lote involucrado e inhabilitó preventivamente a HLB Pharma y Laboratorios Ramallo para producir medicamentos. Según la disposición oficial, la contaminación representa un “riesgo sanitario crítico” y se detectaron múltiples irregularidades: ampollas sin autorización, ausencia de validación de procesos, falta de trazabilidad y medicamentos sin inscripción oficial.
Durante las inspecciones, el Instituto Nacional de Medicamentos (INAME) encontró al menos 69 lotes de soluciones inyectables acondicionados en ampollas plásticas no autorizadas, además de productos como “Propofol HLB” y “Dopamina HLB” sin inscripción en el Registro de Especialidades Medicinales (REM).
Además del fentanilo contaminado, la ANMAT había prohibido meses atrás otros productos del mismo laboratorio por irregularidades similares, incluidos lotes de dopamina, propofol, diclofenac y morfina.
Según documentación oficial a la que accedió Infobae, detrás de HLB Pharma y Laboratorios Ramallo figuran los empresarios Ariel García Furfaro y Jorge Salinas, vinculados a la llamada “Mafia de los Medicamentos”, una red investigada por la justicia por delitos sanitarios y corrupción empresarial. Ambos estarían relacionados con el extinto Laboratorio Apolo, cuyas instalaciones en Rosario sufrieron una explosión en 2026 que dejó cinco heridos, uno de ellos de gravedad.
El juez Kreplak también pidió toda la documentación oficial al Hospital Italiano y a la ANMAT, y no se descarta que se amplíe la investigación a otros actores del sistema de distribución de medicamentos. Según fuentes de La Libertad Avanza, el caso constituye una violación a la Ley 16.463 que regula la elaboración y comercialización de productos médicos: “La presencia en el mercado de medicamentos impuros, sin trazabilidad ni respaldo de calidad, es un delito grave”.
