El tribunal de San Isidro condenó a un exfiscal, dos abogados y un testigo por haber montado una maniobra para falsear pruebas y debilitar la investigación del robo a la casa de Sergio Massa en 2013.
El Juzgado en lo Correccional N° 6 de San Isidro dictó sentencia en una causa vinculada al asalto ocurrido en 2013 en la vivienda de Sergio Massa y Malena Galmarini, en Tigre. Este martes, un exfiscal, dos abogados y un testigo fueron condenados por haber intervenido de manera irregular para entorpecer la investigación judicial.
El fallo, firmado por el juez Hernán Sergio Archelli, determinó que los acusados actuaron de forma coordinada con el objetivo de debilitar las pruebas que habían sido clave para condenar a uno de los responsables del hecho, Alcides Gorgonio Díaz.
Una maniobra para desacreditar pruebas
Según la reconstrucción judicial, entre fines de 2014 y comienzos de 2015 se montó una estrategia paralela para cuestionar la validez de los allanamientos realizados tras el robo. En ese contexto, se habrían impulsado declaraciones falsas y se intentó instalar irregularidades en el procedimiento policial.
El fiscal de la causa explicó que el exfiscal Carlos Washington Palacios promovió una investigación paralela para generar pruebas apócrifas y así restarle peso a los elementos recolectados originalmente. La maniobra incluyó la utilización de un testigo, César Emiliano Jaunarena, quien habría sido inducido a modificar su testimonio a cambio de dinero.
De acuerdo al expediente, los abogados Tomás Ángel Pérez Bodria y Esteban Mauricio Español habrían tenido un rol clave al orientar las declaraciones del testigo, introduciendo versiones que no coincidían con lo sucedido durante los operativos.
Las irregularidades pudieron ser comprobadas a partir de intervenciones telefónicas, registros de llamadas y testimonios de efectivos policiales que participaron del procedimiento. Uno de ellos incluso denunció presiones para alterar su relato antes del juicio.
Las condenas
El tribunal dispuso distintas penas para los involucrados. El exfiscal Palacios recibió seis años de prisión y doce años de inhabilitación para ejercer cargos públicos. En tanto, los abogados Pérez Bodria y Español fueron condenados a cinco años de prisión y también inhabilitados para ejercer la profesión por el mismo período. Por su parte, el testigo Jaunarena recibió una pena de cuatro años de prisión.
La Justicia consideró especialmente grave el accionar del exfiscal, al entender que utilizó su rol dentro del sistema judicial para llevar adelante una maniobra ilegal.
Un caso que se remonta a 2013
El hecho original ocurrió el 21 de julio de 2013 y en un primer momento fue presentado como un robo. Sin embargo, con el avance de la investigación, la Justicia lo encuadró como un episodio de intimidación política. A partir de los allanamientos, se logró condenar a Díaz a 13 años de prisión.
La reacción de Galmarini
Tras conocerse el veredicto, Malena Galmarini se expresó en redes sociales y apuntó contra quienes intentaron alterar la causa. “La justicia tarda pero llega. Intentaron ensuciar la verdad y terminaron condenados”, escribió.
Además, sostuvo que durante años hubo maniobras para distorsionar los hechos y remarcó el impacto personal del caso: “Se metieron con mi familia y quisieron involucrar a mis hijos. La condena demuestra que no todo vale”.
