»Es mi hermano. Esa persona es mi hermano, la conozco hace 50 años», aseguró en el juicio contra Martín Del Río.
El juicio contra Martín Del Río, acusado del asesinato de sus padres en un doble parricidio ocurrido en 2022, dio un giro inesperado en el Tribunal N°7 de San Isidro tras las emotivas declaraciones de su hermano Diego. Frente al jurado, Diego insistió en que desea ver a su hermano en prisión, afirmando que no tiene dudas sobre su culpabilidad.
«Veo al caminante y es él. No tengo ninguna duda. Vi ese video muchas veces, 50 o 60. Es mi hermano. Esa persona es mi hermano, la conozco hace 50 años. Él camina así, un poquito torcido», manifestó Diego al referirse a imágenes de las cámaras de seguridad del día del crimen, donde presuntamente se observa a Martín acercándose a la casa familiar en Melo 1101.
Con una profunda tristeza, Diego declaró: «Yo quiero que esté preso nada más». Aclaró que, a pesar de lo ocurrido, no siente odio hacia Martín, sino una desgarradora tristeza por la pérdida de su familia. «Siento una tristeza enorme para con él. Además de mis padres, yo perdí a toda la familia con la que crecí», añadió, visiblemente emocionado.
Diego también compartió su angustia al imaginar el momento en que sus padres pudieron haber comprendido lo que estaba sucediendo, señalando que es «indescriptible» pensar que pudieron haber sabido que su hijo era el responsable de su destino fatídico. «Estoy seguro de que ellos sabían que era Martín el que estaba detrás de ellos en el auto donde fueron hallados los cadáveres», remarcó.
Sobre los motivos que llevaron a Martín a cometer el crimen, Diego sugirió que su hermano se vio atrapado en una «bolsa de mentiras» relacionada con la gestión financiera familiar. Martín, quien administraba los bienes familiares, había acumulado deudas significativas que sus padres desconocían. «Tenía que tomar una decisión, tenía que hacer una limpieza que no podía hacer», explicó.
Diego concluyó con la reflexión de que, si su hermano hubiera revelado la verdad sobre la situación económica, sus padres habrían hablado con él, pero nunca lo habrían abandonado. «Se iban a enojar con él, sí, pero nada más», afirmó.
Al final de su declaración, Diego se fundió en un abrazo con un amigo que ha estado apoyándolo durante todo el proceso judicial. Este miércoles, se anticipa la presencia de siete testigos adicionales, incluyendo a la ex esposa de Martín, Cecilia Sánchez, y su amante, Paola Coquiara. El juicio continúa, arrojando más luz sobre un caso que ha conmocionado a la comunidad.
