El presidente del Concejo Deliberante de San Isidro, destacó la importancia de recuperar la reflexión y la discusión con criterio en el cuerpo legislativo, abrir las puertas a los vecinos y fortalecer vínculos con las instituciones locales.
Jorge “Pana” Álvarez, flamante presidente del Concejo Deliberante de San Isidro, habló sobre su visión para la nueva etapa del cuerpo legislativo, su experiencia anterior como concejal y el modelo de gestión que busca implementar.
“Formé parte en otro momento del Concejo y recuerdo que daba discusiones profundas, eludía las alusiones personales y trataba de conceptualizar las ideas”, rememoró Álvarez. “A mí me gustaría que el Concejo Deliberante recupere ese espacio de reflexión, de discusión con criterio, y que también sea de utilidad para los vecinos que tengan inquietudes que no pueden canalizar por otros ámbitos institucionales. Estoy convencido de que este Concejo estará a la altura de las circunstancias”, afirmó.
Consultado sobre el mensaje que desea transmitir a las nuevas generaciones de concejales, Álvarez reflexionó sobre su propia trayectoria: “Cuando dejé de ser concejal había nacido mi hijo. En mi despedida, dije que había entrado hijo y salía padre. Ese fue mi mayor aprendizaje. Aprendí también como político y como ciudadano que uno no es dueño de la verdad, y que lo más lindo de este espacio es que las verdades son todas transitorias y limitadas. Lo que se construye entre todos es mejor. Prometo no hablar tanto como en aquella época”, bromeó.
Respecto a su modelo de gestión, el presidente electo destacó la apertura y la cercanía con los vecinos: “Cuando empecé, reconocí al ex intendente, al intendente actual y a todas las autoridades. Y cuando cerré, dije: ‘la oficina va a estar abierta, las puertas van a estar abiertas’. Ese es nuestro modelo de gestión”, aseguró.
Álvarez también resaltó la importancia de fortalecer los vínculos con instituciones locales, como el Club Acassuso, un referente del fútbol de la zona, y la expectativa de trabajar de manera colaborativa con todos los actores de la comunidad.
“Las diferencias existen, pero siempre en base a un proyecto político que tiene objetivos muy claros para mejorar San Isidro”, concluyó.

