En el momento más delicado del oficialismo, la oposición se muestra cada vez más vehemente, incluso con algunas expresiones destituyentes.
«En lo que a mí concierne no voy hacer nada para que se rompa». Así, el presidente Alberto Fernández intentó, en una entrevista con Roberto Navarro, ponerle paños fríos a la interna del Frente de Todos y a su enfrentamiento con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
El problema en el enunciado del mandatario yace de una pregunta: ¿No está roto ya el FdT?. Las paredes de la coalición que nació para ganarle a la derecha argentina parecen desmoronarse lentamente. Al menos, es el peor momento del espacio que nació con el dedo de Cristina eligiendo a Alberto. ¿Llega junto el peronismo al 2023?.
Todo un tablero que ya hace sentir a Juntos por el Cambio que volverá al poder en diciembre del año que viene. Es una oposición voraz que va por todo -con la complicidad de los medios y parte del establishment- sin importarle el cómo.
Bajo excusa y el argumentos, que gracias a sus diputados y senadores, le evitaron al Gobierno caer en default, cosa cierta-,la oposición acelera sus pasos probándose de antemano las galas para Diciembre del 2023.
Sacada, en las últimas horas esa oposición que hoy aparenta estar unificada y mancomunada con un plan de Gobierno, regaló, a través de sus dirigentes más importantes, declaraciones destituyentes. Sí: los defensores de la república.
«Al paso al que va, Alberto Fernández puede ser como Isabel Perón», afirmó hace unas hora Mario Negri. Un mensaje poco agradable para la generación que se crio al calor del último golpe de Estado de 1976. Encima, a días del 24 M.

A declaraciones de este tipo se suman dirigentes como el propio Macri, Wado Wolf, Fernando Iglesias, Miguel Ángel Pichetto y Patricia Bullrich, quienes esbozan con total liviandad expresiones destituyentes hacia un Gobierno que fue elegido de manera democrática.
Según le contó un vocero cercano del Jefe Porteño a este medio, la semana pasada Jorge Macri se reunió con Bulrrich y le pidió que baje el tono de sus declaraciones.
Arriba de un tractor, en un campo de Juárez Celman, Córdoba, la titular del Pro se opuso a la suba de retenciones a los derivados de soja y afirmó: “Vamos por una Argentina productiva, no de parásitos”.
El presidente no se animó a decir lo que iba a hacer: volver a meterle la mano al campo. Quieren matar a la gallina de oro y quedarse con los huevos. Desde Juárez Celman, en Córdoba, mi compromiso es resistir esas medidas. Vamos por una Argentina productiva, no de parásitos. pic.twitter.com/yS8N78fmKh
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) March 20, 2022
¿Son los modos adecuados de una de las dirigentes que mayor imagen positiva tiene en el país? Son preguntas que no solo debería hacerse la sociedad argentina en su conjunto sino que se hacen desde el mismo espacio sectores como el de Horacio Rodríguez Larreta. Ambos, Larreta y Bullrich, representan modelos antagónicos dentro de la atmósfera del Pro y tienen serias chances de ser candidato a ocupar el sillón de Rivadavia. Tal como comentó este medio, Macri mantiene cautela sobre a cual de los prefiere.
Los modos impulsivos y muchas veces irresponsables de la ex ministra de Seguridad nacional molestan al equipo que creó Larreta para ser Gobierno en 2023.
La semana pasada Jorge Macri se reunió con Bulrrich y le pidió que baje el tono de sus declaraciones. “La idea es que esté más calmada y que por lo menos no comprometa a Horacio”, señaló.
Una fuente de Juntos aseguró que Patricia “va a estar haciendo una campaña bastante nacional”. Es una afirmación que da cuentas de las ambiciones presidenciales que mantiene la titular del partido amarillo.
No obstante, en los últimos días, desde el larretismo comenzó a gestarse un acomodo de fichas algo singular. Si bien cerca del Jefe Porteño entienden que Larreta hoy se impondría en cualquier escenario de elección general o balotaje, temen sobre la idea de competir en unas PASO con Patricia Bullrich. Por eso estaría dispuesto a darle a la ex ministra la candidatura en la provincia de Buenos Aires, lugar que estaba reservado para Diego Santilli.
Los casilleros se terminarían de ocupar con Jorge Macri yendo a candidato como alcance Porteño. Siempre pensando desde el espacio del Pro al margen de lo que haga el radicalismo, que seguramente querrá jugar en todas las jurisdicciones. Macri avaló en La Nación + la candidatura de su primo.
¿Pero aceptaran tanto Macri como Bullrich que Larreta acomode las fichas a gusto y piacere tal como lo hizo en 2021? Está por verse.
