La histórica militante de los derechos humanos falleció este domingo en su vivienda en Laferrere, La Matanza. Buscaba a su hijo Manuel Asencio Taján, desaparecido en 1976, y se convirtió en un símbolo de la resistencia y la dignidad en la Argentina.
La lucha de una Madre de Plaza de Mayo
Azucena nació en el Ingenio La Florida, una localidad situada en el departamento Cruz Alta, a 30 kilómetros de la ciudad de San Miguel de Tucumán. Allí residía junto a sus hijos Dora y Manuel, quien fue secuestrado y desaparecido durante la última dictadura.
En aquel entonces, Manuel trabajaba en el sindicato del Ingenio azucarero Concepción. Luego de su secuestro, Azucena recorrió cuarteles y comisarías de Tucumán sin encontrar a su hijo. Eventualmente, en 1980 se trasladó con su familia a Gregorio de Laferrere, buscó a las Madres y comenzó a marchar los jueves de cada semana junto a su hija.
En 2024, la Comisión de Derechos Humanos del Senado de la provincia de Buenos Aires declaró «Personalidad Destacada de los Derechos Humanos» a Azucena Díaz, Madre de Plaza de Mayo.
