El espacio centenario tiene el antecedente del 2025 y para meterse en el debate por el mando en CABA apuesta a la construcción de una alianza similar a lo que fue Juntos por el Cambio.
Luego de la fallida experiencia del 2025, en donde el radicalismo no logró renovar bancas en la legislatura porteña, el partido centenario afronta un nuevo desafío en la Ciudad de Buenos Aires para ver que sucede en 2027. Si ambiciones de disputar un lugar por fuera de una coalición, en el radicalismo liderado por Martín Lousteau sueñan con una alianza que tenga al PRO como pieza fundamental para pelear la jefatura de gabinete el año que viene.
Tal como sucedió con Juntos por el Cambio, en 2027 el radicalismo buscará tentar al PRO para que se aleje de la convergencia con La Libertad Avanza y poder tener lugar en el debate porteño para la renovación de autoridades en un territorio dominado por el macrismo desde hace más de 16 años.
Con la experiencia del 2025, donde el radicalismo apostó por la figura de Lucille Levy para competir en las legislativas, el espacio centenario entiende que el actual panorama político no le da lugar a los espacios de centro mientras que el PRO y La Libertad Avanza se disputen el electorado entre sí. Cabe recordar que la dirigente universitaria no accedió a la legislatura tras no superar el 3% en los comisios.
En medio de esta reconfiguración política y mientras liberales y republicanos se disputan el poder en la Ciudad, el radicalismo apuesta a participar en las próximas elecciones bajo una coalición de centro que incluya al larretismo, un peronismo no K y el PRO como su expresión más de derecha.
Cabe recordar que más allá de la mala elección del año pasado, en los comicios nacionales, Martín Lousteau logró ingresar a la Cámara de Diputados y es una de las figuras de mayor renombre en la Ciudad y que podría volver a meterse en el debate por las candidaturas para el año entrante.
Otro de los puntos fuertes del espacio centenario tiene que ver con la presencia de Daniel Angelici como uno de los principales articuladores dentro del gobierno de Jorge Macri. Más allá de no tener ambiciones electorales, el ex presidente de Boca aparece como uno de los activos de la UCR.
