Ante la falta de votos para modificar la ley que limita los mandatos consecutivos, sectores del oficialismo bonaerense promueven que cada municipio pueda definir su propio régimen electoral. La propuesta busca apoyarse en el principio de autonomía municipal y abre un nuevo capítulo en el debate sobre las reelecciones.
La imposibilidad de reunir los apoyos necesarios para cambiar la ley que limita las reelecciones consecutivas llevó al peronismo bonaerense a explorar una nueva estrategia. La apuesta ahora se concentra en la autonomía municipal, con la intención de que cada distrito tenga la facultad de decidir si su intendente puede competir por otro mandato.
La iniciativa ganó terreno entre intendentes alineados con el gobernador Axel Kicillof, que buscan una alternativa para evitar que decenas de jefes comunales queden impedidos de presentarse en las elecciones de 2027. El objetivo ya no pasa exclusivamente por modificar la normativa vigente en la Legislatura, sino por impulsar un cambio que otorgue mayor capacidad de decisión a los municipios.
El planteo toma como fundamento el artículo 123 de la Constitución Nacional, que establece que las provincias deben asegurar la autonomía de los municipios en los aspectos institucional, político, administrativo, económico y financiero. Bajo esa interpretación, el peronismo sostiene que cada comuna podría establecer sus propias reglas sobre la continuidad de sus autoridades.
La propuesta también encontró receptividad en algunos sectores de la Unión Cívica Radical, espacio que desde hace años impulsa una mayor autonomía para los gobiernos locales. Dentro del radicalismo existen dirigentes que consideran que ese principio debería extenderse al régimen político de cada municipio, incluida la posibilidad de definir su sistema electoral.
Un debate que atraviesa a todo el arco político
La discusión supera al oficialismo provincial. La actual ley afecta a intendentes de distintos partidos, aunque el peronismo concentra la mayor cantidad de casos. Con la normativa vigente, 80 de los 135 jefes comunales bonaerenses no podrán buscar otro mandato consecutivo en 2027.
De ese total, 51 pertenecen al peronismo. También aparecen 16 intendentes radicales, siete del PRO, cinco de fuerzas vecinales y uno de La Libertad Avanza. Entre los dirigentes alcanzados figuran Fernando Espinoza, Mayra Mendoza, Jorge Ferraresi, Mario Secco, Mariel Fernández, Federico Achával, Gustavo Menéndez y Fernando Gray, además de opositores como Miguel Ángel Lunghi, Guillermo Montenegro, Pablo Petrecca, Sebastián Abella y Diego Valenzuela.
La principal resistencia surge dentro del propio oficialismo
Pese a la presión de numerosos intendentes, el principal obstáculo para avanzar con una reforma permanece dentro de la coalición gobernante.
El Frente Renovador mantiene su rechazo a las reelecciones indefinidas y defiende la Ley 14.836, impulsada durante la gestión de María Eugenia Vidal con el respaldo del espacio que conduce Sergio Massa. Esa postura complica las posibilidades del oficialismo de reunir la mayoría necesaria para modificar el esquema vigente.
A esa situación se suma la cautela de La Cámpora, que evita limitar la discusión a las reelecciones y plantea que cualquier cambio debería formar parte de una reforma política de mayor alcance.
Desde La Libertad Avanza también marcaron diferencias. Cerca del senador Diego Valenzuela, presidente de la Comisión de Asuntos Municipales del Senado bonaerense, aclararon que el proyecto para reformar la Ley Orgánica de las Municipalidades no busca habilitar nuevas reelecciones.
«Lo que nosotros empezamos a plantear en la comisión es una reforma de la Ley Orgánica de Municipalidades (LOM) para facilitar y fortalecer el trabajo municipal. Eso no incluye reelecciones porque hay una ley que es la que, en todo caso, habría que cambiar. Pero no está en nuestra idea mezclar una cosa con la otra. No está incluido en lo de la LOM, no tiene nada que ver».
Desde ese sector también señalaron que una verdadera autonomía municipal requeriría una reforma constitucional. «Si hubiera autonomía en los municipios, que no la hay porque habría que hacer una reforma constitucional, ahí se habilitaría que cada municipio tenga una carta orgánica, como por ejemplo sucede en Córdoba. Nosotros no podemos hoy dictar cartas orgánicas por no tener autonomía, que es uno de los temas que a futuro nos gustaría trabajar».
Un plan alternativo que también circula
Mientras el debate político continúa sin una definición, en algunos sectores del peronismo comenzó a mencionarse otra alternativa para conservar el control de los municipios si la ley permanece sin cambios.
La posibilidad consiste en presentar como candidato a un dirigente de confianza, mientras el actual intendente encabezaría la lista de concejales. Después de la asunción, el jefe comunal electo dejaría el cargo y el primer concejal asumiría la conducción del municipio.
Dentro del peronismo reconocen que esa opción todavía carece de respaldo político y que solo aparece como una alternativa de última instancia. Sin embargo, el escenario refleja la intensidad de una discusión que ya no se limita a una reforma legislativa, sino que ahora tiene a la autonomía municipal como el principal argumento para intentar abrir la puerta a nuevas reelecciones.
