El presidente le encomendó a Sandra Pettovello mantener el diálogo con el líder amarillo. Además, no quiere intrometerse en la disputa partidaria entre Bullrich y el exmandatario.
El presidente de la Nación, Javier Milei, siempre mantuvo una relación cercana a Mauricio Macri desde que asomó en la política para jugar contra los que denominó siempre como la «casta». Eso se intensificó luego de ganar el ballotage, con reuniones en el Hotel Libertador, también con Patricia Bullrich, antes de que asumiera en el Ejecutivo el 10 de diciembre.
Sin embargo, a pesar de que con el pasar de los meses la relación entre ambos entró en stand by, desde que el Gobierno nacional desestimó algunas recomendaciones del exmandatario de Cambiemos sobre funcionarios que podrían ocupar distintas áreas del organigrama del Estado y el presidente del PRO aumentó sus diferencias con la ministra de Seguridad, desde la Rosada se encargaron de desmentirlo y que el vínculo entre ambos «es el de siempre«.
«El vínculo de Javier con (Mauricio) Macri es el de siempre, de dos personas que se aprecian y respetan mucho, y que comparten la idea de que la Argentina necesita consolidar un cambio de rumbo tras años de decadencia«, aseguraron al portal de noticias Clarín desde el entorno presidencial, en el que resaltan la importancia que tiene el líder PRO.
Más allá de que el asesor presidencial, Santiago Caputo, fue el encargado de mantener la comunicación activa entre el libertario y el fundador del espacio amarillo (él mismo trabajó con Jaime Durán Barba en el Gobierno de Cambiemos), ahora el presidente le encomendó a su mejor amiga y una de las ministros de más confianza tender puentes con Macri: Sandra Pettovello.
En ese sentido, la titular de Capital Humano, se reunió con Macri en las últimas semanas y le comunicó que iba a sumar como jefe de Gabinete a Lucas Aparicio, dirigente del PRO de Malvinas Argentinas, ex secretario de Trabajo de Macri y hombre de confianza del exministro de Transporte, Guillermo Dietrich. No fue propuesto por el líder del PRO.
«La reunión con Macri fue muy buena, quedó claro que él no quiere cargos sino ayudar a que al Gobierno le vaya bien«, aclararon desde el Ministerio clave del Gobierno de Milei. Aunqu e no ven la posibilidad de que más macristas ocupen cargos en el Ejecutivo sino porque implica una tónica distinta en el vínculo.
No obstante, no ven la posibilidad de que más macristas ocupen cargos en el Ejecutivo sino porque implica una tónica distinta en el vínculo. «Es muy raro todo… Mauricio se reunió varias veces, dio su mirada sobre algunos temas de gestión y puso a disposición a los cuadros técnicos del PRO sin ningún tipo de condicionamiento pero nunca parecieron escucharlo», plantean desde la Rosada respecto a cómo actuó el Gobierno a pesar de haber tenido varios encuentros con el líder del PRO.
Y agregaron: «Al principio creíamos que era un tema de desconfianza pero viendo que 6 meses después tienen a muchos de la gestión anterior (NdeR: el 63 % de los cargos políticos, según Clarín, sigue cubierto por funcionarios de la gestión K) llama mucho la atención «.
Por otro lado, desde fuentes del oficialismo despegan a Milei de la interna del PRO entre Macri y Bullrich y desestiman que el despido del secretario de Seguridad, Vicente Ventura, haya tenido que ver con esa disputa partidaria. En ese sentido, aclaran que «es un error grave de interpretación» enmarcar la decisión de Bullrich de pedirle la renuncia -y de denunciar- al secretario de Seguridad, como parte de una estrategia del Gobierno nacional.
«La interna del PRO no es un tema nuestro, nosotros no nos metimos ni lo vamos a hacer«, se atajan. Y agregaron: «Jamás Javier toleraría que se le haga algo así a un funcionario que cumple con su trabajo y mucho menos que se lo ensucie por un tema partidario. Esto no tiene nada que ver y creo que hasta a Patricia (por Bullrich) le costó mucho tomar la decisión (de despedirlo)».
