El intendente de Merlo sostuvo que el peronismo debe dejar de lado las diferencias internas frente a la crisis del país. Además, destacó la bandera de las Islas Malvinas que exhibieron los jugadores argentinos tras el triunfo ante Inglaterra y criticó la postura del Gobierno nacional sobre el reclamo de soberanía.
El intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, aseguró que el peronismo debe priorizar la unidad por encima de las disputas internas y afirmó que el contexto económico y social exige dejar de lado las diferencias personales. En una entrevista con Urbana BA, también destacó el gesto de la Selección Argentina tras la victoria frente a Inglaterra en la semifinal del Mundial 2026 y cuestionó la posición del Gobierno nacional respecto de la causa Malvinas.
Menéndez consideró que el triunfo deportivo tuvo un significado que superó el resultado futbolístico. Sostuvo que, en un país atravesado por dificultades, la movilización popular tras el partido demostró que todavía existen motivos para construir unidad. En ese sentido, afirmó que el encuentro ante Inglaterra «fue mucho más que un simple evento deportivo».
Al referirse a la bandera con la inscripción «Malvinas Son Argentinas» que desplegaron los futbolistas argentinos, el jefe comunal expresó que sintió una «felicidad indescriptible» y aseguró que el gesto representó «una caricia al alma» para gran parte de la sociedad.
También valoró la actitud del plantel conducido por Lionel Scaloni y remarcó el respeto que, según su visión, mostró hacia los símbolos nacionales. «No podemos pedirle más a este grupo de atletas de elite, de jugadores de fútbol de clase… de clase mundial, porque nos tienen empachados, empachados de de de de sentirnos representados», afirmó.
En contraposición, criticó con dureza al Gobierno nacional por las declaraciones vinculadas a las restricciones para ingresar con símbolos de Malvinas a los estadios durante el Mundial. «No se puede ser tan chupamedia del del poder, eh, tan desaprensivo a las cosas que son sagradas para los argentinos», sostuvo.
Menéndez también hizo referencia al programa de malvinización que impulsa el Municipio de Merlo. Explicó que la iniciativa incorpora un sistema de «embajadores merlenses para Malvinas», integrado por estudiantes secundarios que participan en concursos educativos, culturales y artísticos vinculados con la causa. Además, señaló que los viajes que realiza la delegación municipal a las islas continuarán sin modificaciones tras el partido ante Inglaterra.
Pedido de unidad en el peronismo
Durante la entrevista, el intendente centró buena parte de sus definiciones en la situación interna del peronismo. Afirmó que la principal responsabilidad de la dirigencia consiste en construir una alternativa frente al Gobierno de Javier Milei y consideró que las diferencias actuales responden, en gran medida, a cuestiones personales.
«El peronismo no se va… no se va jamás a… a suicidar y no vamos a dejar de volver a transformarnos en esa herramienta para que el pueblo pueda usar en defensa propia por alguna diferencia eh personal de nombre, de estilo», expresó.
En esa línea, sostuvo que la dirigencia comparte coincidencias sobre el modelo de país y planteó que la prioridad debe ser resolver los problemas de la población. También lanzó críticas a la administración libertaria al asegurar que «la gente está en su gran mayoría absolutamente decepcionada de este gobierno nacional».
Además, afirmó que el oficialismo «nos tira centros, por decirlo en términos futbolísticos, todos los días y hasta el momento no hemos logrado eh ir a cabecear ninguno», al atribuir al peronismo la responsabilidad de construir una respuesta política.
Kicillof, Cristina y la construcción de una candidatura
Consultado sobre el liderazgo del espacio opositor, Menéndez evitó respaldar una candidatura específica y sostuvo que la prioridad debe ser preservar la unidad. Señaló que el nombre del postulante podrá definirse mediante un acuerdo político o una elección interna.
«Puede ser Axel o podrá ser otro compañero, otra compañera», afirmó.
Al mismo tiempo, pidió «cuidar a Axel, cuidar a Cristina y cuidar a cualquier compañera o compañero» que aspire a representar al peronismo. Según planteó, el desafío consiste en llegar a un consenso y respaldar sin fisuras a quien resulte elegido para competir en las próximas elecciones.
