El encuentro se realizó en medio de la restricción al ingreso de periodistas y sin detalles oficiales sobre posibles acuerdos. El empresario tecnológico mantuvo una agenda reservada y profundizó sus contactos con el Gobierno.
El presidente Javier Milei mantuvo este jueves un encuentro en Casa Rosada con el empresario tecnológico Peter Thiel, en una jornada marcada por la decisión oficial de impedir el ingreso de periodistas acreditados. La reunión se realizó en el despacho presidencial y contó con la presencia del canciller Pablo Quirno.
El Gobierno no difundió información sobre los temas tratados ni sobre eventuales acuerdos. Solo publicó una imagen oficial del encuentro. Allí también participaron el traductor Walter Kerr y una delegación cercana al empresario, integrada por Matt Danzeisen y Matías Van Thienen.
El encuentro se dio en un contexto de hermetismo oficial y restricciones a la cobertura periodística, lo que reforzó el carácter reservado de la visita. Thiel llegó al país días atrás y desplegó una agenda sin difusión pública. Mantuvo reuniones con funcionarios y asesores del Ejecutivo. Entre ellos, el asesor presidencial Santiago Caputo, con quien dialogó sobre el escenario global, el desarrollo tecnológico y el rol de la Argentina.
El vínculo entre Milei y Thiel no es nuevo. Ambos se conocieron en 2024 durante un evento en Estados Unidos. Luego, el empresario visitó la Casa Rosada en mayo de ese año. En ese momento, el embajador Alejandro Oxenford transmitió una frase que atribuyó al empresario: “las ideas de Javier Milei no sólo son relevantes para la Argentina sino para el futuro del mundo”.
Thiel es uno de los referentes más influyentes del ecosistema tecnológico global. Cofundó PayPal y fue uno de los primeros inversores de Facebook. A través de su fondo Founders Fund impulsó empresas como SpaceX y Stripe. También creó Palantir, una firma dedicada al análisis de grandes volúmenes de datos, con contratos en áreas de defensa y seguridad.
El empresario mostró interés por el rumbo político y económico del país, según fuentes cercanas al Gobierno. En ese marco, evaluó posibles inversiones y analizó el posicionamiento de la Argentina en el nuevo escenario internacional. Su estadía incluyó además actividades fuera del ámbito político, entre ellas su presencia en el Superclásico en el estadio Monumental.
La visita también tuvo impacto por el perfil ideológico del empresario. Cercano al Partido Republicano, mantiene vínculos con Donald Trump y el vicepresidente JD Vance. En el pasado, expresó críticas al funcionamiento del sistema político y sostuvo que “la tecnología debe superar a la política”.
En paralelo, desde el Gobierno se instaló el objetivo de convertir al país en un polo regional de inteligencia artificial. En ese contexto, la presencia de Thiel alimentó especulaciones sobre eventuales proyectos vinculados al sector, aunque no hubo confirmaciones oficiales sobre inversiones concretas ni acuerdos en marcha.
El paso del empresario por la Argentina se extendió más allá del ámbito institucional. Se alojó en Barrio Parque y analizó la posibilidad de adquirir propiedades. Su visita se inscribió en un recorrido más amplio por la región.
La reunión en Casa Rosada dejó más interrogantes que definiciones, en un escenario donde el Gobierno apostó al silencio y priorizó los contactos reservados con uno de los nombres más influyentes del mundo tecnológico.
