“La violencia contra las mujeres se ha convertido en un problema estructural», añadió la concejala de San Martín.
Cada 25 de noviembre nos interpela con nuevos desafíos ya que se conmemora el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Esta fecha tiene como objetivo prevenir y eliminar la violencia contra las mujeres y las niñas en todo el mundo.
“Desde mi lugar de concejal como desde nuestra institución Vanguardia Feminista seguimos trabajando territorialmente y tejiendo redes sororas para avanzar en la resolución de problemáticas a través de la prevención, llegando a los barrios más vulnerables con nuestro equipo de mujeres territoriales”, expreso la edil de San Martín Analía Mairano.
Cabe destacar, que este día se conmemora anualmente para denunciar la violencia que se ejerce sobre las mujeres en todo el mundo y reclamar políticas en todos los países para su erradicación. En 1999, la jornada de reivindicación fue asumida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 54/134, el 17 de diciembre de 1999, entendiendo por violencia contra la mujer «todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada», e invitando a gobiernos, organizaciones internacionales y organizaciones no gubernamentales a convocar actividades dirigidas a sensibilizar a la opinión pública sobre el problema de la violencia contra las mujeres.
“La violencia contra las mujeres se ha convertido en un problema estructural. Se dirige hacia las mujeres con el objetivo de mantener o incrementar su subordinación al género masculino. Su origen se encuentra en la falta de equidad en las relaciones entre hombres y mujeres en diferentes ámbitos y en la discriminación persistente hacia las mujeres. Se trata de un problema social presente tanto en el ámbito doméstico como en el público, en diferentes vertientes: física, sexual, psicológica, económica, cultural y otras, y afecta a las mujeres desde el nacimiento hasta la edad avanzada. No está confinada a una cultura, región o país específico, ni tampoco a grupos específicos de mujeres en la sociedad.”, sostuvo la concejal.

