La vicegobernadora activó una estrategia para disputar la conducción del peronismo provincial, mientras el kicillofismo y el kirchnerismo discutieron reglas, plazos y afiliaciones de cara al recambio del 15 de marzo.
El proceso de renovación de autoridades del Partido Justicialista bonaerense ingresó en una fase decisiva y expuso la disputa interna entre los principales sectores del oficialismo provincial. Verónica Magario aceleró su armado para competir por la presidencia del PJ, en un escenario atravesado por discusiones reglamentarias, tensiones políticas y negociaciones de último momento.
El cronograma fijó el 15 de marzo como fecha para el recambio de autoridades. En ese marco, en los últimos días llegaron al Senado bonaerense las afiliaciones en formato papel que se cargaron para actualizar el padrón partidario. Desde La Cámpora remarcaron que solo se incluirán las fichas aceptadas hasta el 30 de diciembre del año pasado y recordaron que “se considera como fecha de afiliación la fecha de aceptación partidaria que consta en la ficha papel”. Además, señalaron que los afiliados deberán contar con al menos 180 días de antigüedad para poder votar.
Magario se preparó para competir si hubo internas. Para ese escenario contó con el respaldo de intendentes del conurbano que integran el Movimiento Derecho al Futuro. Axel Kicillof evitó mostrarse como protagonista del conflicto, aunque en su entorno confirmaron que respaldó a la vicegobernadora si se abrió una elección interna. En paralelo, varios espacios empujaron un acuerdo que evitó la confrontación.
Dentro de esa alternativa, el gobernador impulsó al intendente de La Plata, Julio Alak, como figura de consenso. El jefe comunal asumió la tarea de negociar la ampliación del esquema de apoderados del partido, una propuesta que el kirchnerismo aceptó. Alak designó como apoderada a una abogada de su confianza, Ana Laura Ramos. Desde el sector cercano a Cristina Kirchner también circuló el nombre del intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín, como posible aporte a una lista de unidad.
Mientras tanto, en la Cámara alta provincial se recepcionaron afiliaciones por impulso directo de Magario, que activó un operativo junto a intendentes aliados para fortalecer su base propia. La decisión respondió a lo acordado en la última reunión del Consejo del PJ bonaerense, realizada en Malvinas Argentinas, donde se confirmó la fecha de renovación de autoridades del partido que aún presidió Máximo Kirchner.
Sin embargo, el avance del esquema kicillofista chocó con lo resuelto por la Junta Electoral del PJ, integrada, entre otros, por la propia Magario. El viernes 9 de enero, ese órgano definió solicitar al Juzgado Electoral N°1 de La Plata que levantara la feria judicial para entregar un nuevo padrón que incluyera todas las fichas presentadas hasta el 30 de diciembre de 2025. También ratificó que la fecha válida de afiliación fue la que figuró en la aceptación partidaria de la ficha papel.
La normativa interna sumó otro elemento de tensión. El artículo 13 inciso a) de la Carta Orgánica estableció que “solo podrán computarse como válidas las afiliaciones con una antigüedad mínima de 180 días”. Ese punto abrió un frente burocrático que puso en duda el normal desarrollo del acto eleccionario.
Desde el entorno de Kicillof cuestionaron el manejo previo del partido y afirmaron que “durante cuatro años, si no eras de La Cámpora no podías afiliar”. Por ese motivo, dirigentes del MDF presionaron para que se considerara la carga virtual de afiliaciones en la actualización del padrón. Tras la última reunión del Consejo partidario, ese espacio accedió a las claves del sistema interno y cargó fichas de manera digital hasta el 30 de diciembre.
La discusión por la conducción del PJ bonaerense quedó abierta. Las alternativas oscilaron entre pedir una prórroga para el padrón, modificar la fecha del recambio o sellar un acuerdo político que ordenara la transición. En ese contexto, Magario buscó consolidar un volumen propio de afiliaciones para negociar desde una posición de mayor fortaleza frente al kirchnerismo, que aún no explicitó una candidatura definida.
El calendario fijó el 8 de febrero como fecha límite para la presentación de listas. Ese día se despejará si el peronismo bonaerense enfrentó una interna o alcanzó una síntesis de unidad. Antes, el 20 de enero, la Junta Electoral del partido volverá a reunirse bajo la presidencia del intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini. Allí se empezará a definir el rumbo final de una disputa que ya impactó de lleno en la interna del oficialismo provincial.
