Con un tono menos confrontativo, un sector de los actores que participaron concentraron su preocupación en el freno y futuro de la economía. Sin embargo los contrapuntos de cómo encarar la pandemia difieren entre los dirigentes con cargos ejecutivos y aquellos que no.
Tras la decisión del presidente de la Nación, Alberto Fernández, de extender la cuarentena hasta casi finales de abril, la cúpula del PRO mantuvo una nueva reunión con sus principales dirigentes. Las diferencias entre el ala dura y la moderada volvieron a manifestarse y, en paralelo, emitieron un comunicado.
En una reunión virtual que se extendió por más de dos horas la Mesa Nacional del PRO concluyó sobre algunos puntos centrales a la hora de encarar el coronavirus en el país.
Uno de los más destacados y con el que marcan profundas diferencias con el actual gobierno y un sector del PRO es el económico. Desde el macrismo opinan que se debe evitar el «quiebre el aparato productivo» por el freno económico.
En este sentido, una parte del comunicado, apuntó: «Vamos a trabajar, a partir de la extensión del aislamiento social y obligatorio, en propuestas adicionales para ayudar a los sectores paralizados que generan empleo y están sin ingresos. Es fundamental encontrar un equilibrio entre el cuidado de la salud de los argentinos y, a medida que pasa el tiempo, evitar que se quiebre el aparato productivo».
Otro de los contrapuntos con el gobierno, y del que el Presidente se mostró en contra en una entrevista en el día de ayer, fue el de la normal actividad parlamentaria. El PRO pidió que se permita «desarrollar con normalidad» sus funciones en el Congreso.
Por otra parte, parece haber coincidencia en extremar el cuidado y el resguardo de los ciudadanos durante la cuarentena obligatoria. En este punto, resaltaron y solicitaron que se considere la propuesta del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, consistente en «concentrar los esfuerzos en la protección y el aislamiento de los mayores de 70 años» a partir del 27 de abril. Previo a mayo, donde se espera el pico de contagios.
En tanto, Mauricio Macri apostó por mostrar una imagen partidaria más conciliadora con el gobierno tras algunos roces. «Sabemos que este momento necesita de todos. Por eso le pedimos al Gobierno que cesen las agresiones de parte de funcionarios o representantes del frente oficialista contra nuestra coalición. Nos parece inadecuado que en este momento existan estas agresiones, que ponen en riesgo el espíritu de colaboración al que estamos comprometidos».
Las posturas dentro del PRO, están claras: Macri y algunos dirigentes ponen el foco en cómo salir de la crisis económico producto y durante la pandemia. En tanto Patricia Bullrich y Miguel Ángel Pichetto apuestan por mantener el perfil duro. Mientras que Larreta, los intendentes y legisladores, encargados de gestionar, apuestan al dialoguismo.
Cabe destacar que estuvo ausente la ex gobernadora, María Eugenia Vidal. Una de las dirigentes más relevantes y con las que más roces internos tiene el ‘ala dura’. El otro dirigente de peso bonaerense que no estuvo fue el intendente de Vicente López, Jorge Macri. Por último, el ex jefe de Gabinete, Marcos Peña, continúa brillando por su ausencia.
Otros de los dirigentes que participaron fueron: el vicejefe de gobierno porteño, Diego Santilli ; el secretrio general del PRO, Eduardo Macchiavelli; el vicepresidente primero, Federico Angelini; la vicepresidenta segunda, Laura Rodríguez Machado; el vocal titular, Omar de Marchi . Los presidentes de los bloques PRO en el Congreso, Cristian Ritondo, en Diputados, y Humberto Schiavoni , en el Senado; y los intendentes Néstor Grindetti (Lanús) y Julio Garro (La Plata).
