La diputada nacional se distanció del oficialismo y puso en duda su respaldo a la campaña de Patricia Bullrich en CABA. Mauricio Macri buscó contener el conflicto y reforzar su liderazgo en el PRO antes de las elecciones.
Silvia Lospennato se transformó en una pieza clave para el PRO. Su trabajo en la Cámara de Diputados dio al oficialismo uno de los respaldos más firmes durante 2024. Sin embargo, rompió con ese esquema tras los desvíos en la alianza con el Gobierno. El punto de quiebre ocurrió cuando Patricia Bullrich apoyó públicamente a Manuel Adorni en la elección porteña del 18 de mayo y dejó a Lospennato sin respaldo en su distrito.
Ahora el escenario es incierto. La candidatura de Bullrich al Senado en la Ciudad pierde fuerza sin la presencia activa de Lospennato, que mantiene un doble mandato: es diputada nacional hasta 2027 y legisladora porteña hasta 2029. Ese capital electoral del PRO, todavía sólido en ciertos sectores, no es fácil de reemplazar.
El PRO enfrenta además una fuga de figuras. Oscar Agost Carreño retuvo la marca en la Cámara Baja dentro del bloque Encuentro Federal y busca renovar su banca. Laura Rodríguez Machado se sumó a la lista de La Libertad Avanza. Luis Juez, expresidente del bloque PRO en el Senado, se movió hacia un espacio propio sin comprometerse con la estrategia de Macri.
El expresidente, consciente de estas grietas, encaró un operativo para “pacificar” al partido. Mantuvo una conversación con Lospennato y también con Cristian Ritondo para desactivar conflictos tras un episodio en Diputados en el que la diputada fue blanco de agresiones de Ritondo, Fernando Iglesias y Alejandro Finocchiaro.
En esas charlas, Macri lanzó un mensaje claro: “Hay que evitar que se ponga el foco en esa disputa, porque es un problema del Gobierno, no nuestro”. Convocó a la madurez y al equilibrio para que las tensiones internas no opaquen la campaña.
Este martes Macri se muestra con una veintena de candidatos a bancas nacionales de distintos distritos en la sede del partido en Balcarce. No habrá referentes de Córdoba, el distrito que fue su bastión en los años de mayor poder. El acto buscará proyectar unidad en medio de las divisiones.
El desafío es doble: retener al electorado que se abstuvo en Capital y en Provincia y recomponer la alianza con La Libertad Avanza sin perder identidad propia. La incógnita es si Bullrich podrá sumar a Lospennato a su campaña o si la diputada mantendrá su distancia, dejando en suspenso una de las cartas más fuertes del PRO en la Ciudad.
