Mientras el gobernador bonaerense dudó sobre la posibilidad de un acuerdo que le permita a la Argentina crecer el mandatario chaqueño preguntó sobre el incremento de las tarifas.
Ayer, en el Museo del Bicentenario, el el gobierno presentó los avances de la negociación con el FMI por la reestructuración de la deuda con el organismo y Martín Guzmán y Alberto Fernández explicaron que la principal diferencia es sobre un programa de ajuste versus uno de crecimiento: el sendero fiscal.
El encuentro que duró más de 3 horas y fue trasmitido en vivo contó con la presencia de los gobernadores oficialistas, que tuvieron la oportunidad de tomar la palabra donde la mayoría cuestionó la política de endeudamiento del anterior gobierno de Mauricio Macri.
Pero tambien hubo lugar para preguntas y reflexiones que incomodaron al ministro de Economía.
“Por eso creo que la cuestión geopolítica es importantísima en esto. Es muy compleja la situación, se hizo un gran trabajo para lograr un acuerdo en plazos más largos, cosa que el FMI aún no acepta. Sin sobretasas, cosa que el FMI aún no acepta, ninguna novedad. Y además nos piden ajuste”, se quejó en un primer momento el Axel Kicillof.
Posteriormente, el gobernador bonaerense señaló: “En ese sentido, cabe revisar la estrategia si este es el cuadro. En qué casillero estamos hoy para obtener lo que vos decías, Alberto, el mejor acuerdo posible que nos permita crecer, redistribuir y salir no solo de la pandemia, sino de los cuatro años de crisis anteriores”.
El otro mandatario que esbozó ciertos reparos fue Jorge Capitanich, quien se preguntó «si va a formar parte de la negociación el incremento de tarifas o la estructura de precios».
En tanto, el gobernador chaqueño también quiso saber si la responsabilidad fiscal «es compatible con la capacidad de respuesta para el pago de una deuda contraída irresponsablemente».
Fue el propio presidente el que salió rápido a aclarar que «no vamos a avalar un acuerdo que implique aumentos desmedidos de tarifas».
