Según la consultora QS , la institución se ubicó entre las 100 mejores del mundo, pese, como destacan en el reporte, a su crisis de financiamiento; la UCA subió 33 puestos.
La Universidad de Buenos Aires (UBA) recuperó el primer puesto como la mejor casa de estudios en América Latina, según la consultora británica Quacquarelli Symonds con la publicación de los resultados del prestigioso chart global QS World University Ranking. En esta evaluación, la UBA se ubicó en el puesto 71° de entre unas 1.500 universidades evaluadas en todo el mundo.
«El QS World University Ranking 2025 corona a la UBA como la mejor universidad de América Latina, desbancando al líder regional del año pasado, la Universidad de São Paulo, y al segundo clasificado, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)», señala el documento.
Según se pondera en el informe, su ascenso se debe a que lideró en seis de los indicadores de QS: reputación académica y del empleador, proporción de profesorado internacional, red internacional de investigación, resultados del empleo y sostenibilidad, escalando 24 posiciones con respecto al año pasado.

La UBA había ocupado el primer puesto durante ocho años consecutivos hasta la edición pasada, cuando cayó al puesto 95, y dejó de ser la mejor posicionada de América Latina, a manos de la Universidad de San Pablo. Esta vez en el ranking volvió a subir y se ubicó como la 71° mejor del mundo. Es la única argentina que quedó entra las 100 mejores del mundo, ya que comparada con la Universidad Católica Argentina (UCA) está 410 puestos más arriba, aunque esta última ascendió en el ranking.
El vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, declaró: «Estos resultados ponen de manifiesto el trabajo de toda nuestra comunidad académica y científica», expresó sobre la universidad argentino,
«Estos son números que reflejan el resultado de políticas que la UBA viene aplicando desde hace años. Algunos de los puntos más destacables de estas políticas son la actualización, mejora y dinamización de los planes de estudio; el apoyo a la formación en áreas estratégicas; la inclusión de tecnologías nuevas en el proceso de enseñanza y también las políticas de internacionalización de la ciencia y la investigación que venimos llevando a cabo. Cabe destacar también que la implementación de estas políticas a lo largo del tiempo nos hace ser muy bien ponderados por los empleadores privados», agregó el dirigente radical.
El vicepresidente senior de QS, Ben Sowter, destacó el ascenso de la casa de estudios argentina, aunque advirtió: «La UBA brilla en la clasificación de este año, recuperando el primer puesto en América Latina tras un breve paréntesis. Sin embargo, su éxito pone de manifiesto la grave situación en la que se encuentran las demás universidades del país, ya que la segunda universidad mejor clasificada se encuentra 410 puestos por detrás. Aunque la Argentina se ha mantenido relativamente estable en esta edición de la clasificación, registrando una tasa global de descenso del 12%, el futuro de su sistema de formación universitaria parece precario«.
Y resaltó la masiva movilización en defensa de la educación pública: «Las recientes protestas masivas contra los recortes de financiación y las medidas de austeridad del Gobierno subrayan la importancia social e histórica de las universidades públicas argentinas»..
Estados Unidos es el país más representado en el monitoreo, con 197 universidades clasificadas, seguido por el Reino Unido con 90 y China (continental) con 71. De las 25 argentinas posicionadas, cinco ascendieron en el ranking y ocho descendieron, mientras que doce permanecen estables en su rango o banda, señala el informe.
