Documentos hallados en el celular de Mauricio Novelli expusieron contactos con empresarios suizos que impulsaron una moneda de oro con la cara de Javier Milei y un esquema de merchandising oficial. Las gestiones incluyeron reuniones con Karina Milei y el uso de una firma en Uruguay.
El contenido del teléfono de Mauricio Novelli reveló una serie de iniciativas comerciales vinculadas al entorno presidencial, con participación de empresarios suizos y propuestas que apuntaron a explotar la figura de Javier Milei con fines económicos.
Entre los archivos detectados surgieron cuatro documentos. Dos de ellos llevaron fecha de septiembre de 2024 y presentaron el sello de confidencialidad de ICV Advisors. Esa consultora figuró como impulsora de los proyectos. La autoría se atribuyó a Iván Canales Vandewijngaerden, ejecutivo de la firma y directivo de una compañía suiza dedicada a metales preciosos.
Los otros dos documentos correspondieron a noviembre de ese mismo año. Allí apareció Gregor Beck, integrante del directorio de un banco suizo y vinculado a la misma firma del sector del oro. En los registros del celular, Novelli lo identificó como “Gregor Fondo Suizo”.
Las propuestas incluyeron la creación de una moneda de oro con la imagen de Milei y una línea completa de productos con su marca personal, desde indumentaria hasta artículos promocionales. El esquema contempló la firma de un contrato a través de una empresa radicada en Uruguay para reducir la carga impositiva.
El avance de estas ideas tuvo correlato en la agenda oficial. Karina Milei recibió a los impulsores del proyecto en al menos dos oportunidades en la Casa Rosada. La primera reunión ocurrió el 5 de abril de 2024. Allí participaron Novelli, Canales Vandewijngaerden, Beck y un representante del banco suizo. El segundo encuentro se realizó el 1 de noviembre, con la presencia de Novelli, su socio Jeremías Walsh y el ejecutivo de ICV Advisors.
Las fechas coincidieron con anotaciones y mensajes detectados en el celular de Novelli. En esos registros surgieron referencias a pagos y movimientos vinculados al entorno presidencial.
Tras el segundo encuentro, los intercambios entre los empresarios mostraron intención de avanzar. En un mensaje del 10 de noviembre, Beck escribió: “Estimados, les mando dos documentos para ordenarnos un poco… Para mi el tema más importante es avanzar con la moneda. Se nos corre el tiempo!!!”. En otro tramo insistió: “Para ser eficientes, deberíamos firmar el MOU como próximo paso y después entrar con más detalle al diseño”.
Ese mismo día, Novelli envió un audio donde señaló resistencias internas pero afirmó que “J” apoyaba la iniciativa. “Él quiere pero se lo tienen que habilitar”, expresó.
El plan contempló distintas alternativas. Uno de los socios planteó: “Empujemos moneda y si no tenemos Merchandising”. En esa línea agregó: “Empujemos MOU y vamos por lo que tenga menos obstáculos. Merchandising va a tener buenos márgenes y volumen”.
El intercambio también dejó ver la estructura jurídica prevista. Ante una consulta de Novelli, la respuesta fue directa: “Tenemos estructuras. El contrato entre JM y nosotros será con Multimel. Es Jurisdicción URU. Bajo en tax”.
Pese al impulso inicial, el proyecto entró en pausa. El 16 de noviembre, Beck comunicó: “Como sabemos el proyecto queda stand by x ahora”. Luego agregó: “En Febrero retomamos”.
La documentación y los mensajes reconstruyeron un circuito que combinó contactos internacionales, reuniones oficiales y un esquema comercial diseñado para capitalizar la imagen presidencial, con una posible triangulación a través de Uruguay. El destino final de la iniciativa no quedó claro en los registros disponibles.
