Ante el Tribunal Oral, Carlos Beraldi cuestionó el origen del expediente, apuntó contra el uso de los “arrepentidos” y vinculó el proceso con una trama de espionaje y presiones políticas revelada en el caso D’Alessio.
La reanudación del juicio por la denominada Causa Cuadernos quedó marcada por un planteo de máxima gravedad. La defensa de la expresidenta Cristina Kirchner solicitó la nulidad total del proceso, al sostener que el expediente nació a partir de maniobras ilegales, presiones y decisiones judiciales direccionadas.
El pedido fue expuesto por el abogado Carlos Beraldi durante la audiencia realizada este martes, en la primera jornada tras la feria judicial. El letrado afirmó que el debate oral se apoyó en prácticas incompatibles con el debido proceso y denunció la injerencia del poder político en las declaraciones de empresarios que accedieron a la figura del arrepentido.
En su presentación inicial, Beraldi sostuvo: «Estamos en presencia de un proceso nulo, este proceso surgió de un engaño, se incurrió en el vicio de forum shopping. Es necesario que juez y fiscal sean elegidos por sorteo, no a dedo, lo que en este caso se vulneró de una manera grosera». Según explicó, la selección de magistrados respondió a criterios ajenos a las reglas básicas de imparcialidad.
El abogado también cuestionó el uso de la Ley del Arrepentido como sostén central de la acusación. En ese punto, remarcó: «Hablemos de la estafa de los arrepentidos, este proceso se sostiene sobre un artificio que supone ser la supuesta Ley de los Arrepentidos, acá no se usó un mecanismo legal. Se los quebró, a través de la detención preventiva». Para la defensa, las confesiones surgieron bajo coerción y carecieron de validez jurídica.
Beraldi cerró ese tramo de su exposición con un pedido directo al tribunal: «Les pido que esto tenga un punto, que estas prácticas no se repitan, esto no puede ocurrir. Esto se tiene que sancionar, con la nulidad de todo, si dejamos que evolucione seguiremos avalando ilegalidades».
En otro segmento de su alegato, el abogado vinculó la Causa Cuadernos con las revelaciones surgidas del caso del falso abogado Marcelo D’Alessio. Recordó la condena a 13 años y medio de prisión y subrayó que los fundamentos judiciales describieron una estructura paralela de espionaje y extorsión, con participación de exagentes de inteligencia, empresarios y contactos con funcionarios, fiscales y periodistas.
D’Alessio recibió condena por asociación ilícita, tareas de inteligencia prohibidas, lavado de activos y extorsión, a partir de la denuncia presentada por el empresario Pedro Etchebest. En ese expediente, quedó probado que exigieron el pago de USD 300.000 a cambio de excluirlo de la investigación de los Cuadernos. La maniobra incluyó encuentros en Pinamar, comunicaciones atribuidas al entorno del fiscal Carlos Stornelli y pruebas documentales como chats, audios y registros de antenas.
Beraldi también mencionó las presiones sufridas por los hijos de Ricardo Barreiro y se detuvo en el caso de Pablo Barreiro. Según los fundamentos judiciales, existió un intento de forzar la contratación de supuestos “servicios jurídicos”, acompañado por la difusión televisiva de información falsa sobre una detención inexistente.
El letrado sumó además el denominado “caso Castañón”, que expuso contactos entre el fiscal Stornelli y D’Alessio para obtener información sobre Jorge Christian Castañón Destéfano, exesposo de Florencia Antonini, pareja del fiscal. A eso agregó el espionaje con cámara oculta al abogado Juan Manuel Ubeira, al que calificó como un hecho probado.
Sobre el cierre, Beraldi sostuvo que el expediente no pudo sostenerse sobre “la acusación de un fiscal que comete este tipo de actos: inicio fraguado, engaños, maniobras extorsivas, presiones políticas, negocios para amigos”. Con ese argumento, reiteró el pedido de nulidad y afirmó que el tribunal no contó con margen para otra resolución.
