El ex presidente participó del lanzamiento de un nuevo espacio político del PJ local que se llamará “Corriente Platense para la Victoria” y brindó una conferencia de prensa en la que repasó amplios temas. Dijo no conocer a Monzó, negó la posibilidad de que Scioli deje la gobernación y defendió la nueva Ley Audiovisual. Primó su crítica al multimedio e incluso tuvo un cruce con uno de sus periodistas. Bruera fue el gran excluido.
Néstor Kirchner llegó a La Plata convocado por sectores del PJ local, con el objetivo de lanzar un nuevo espacio político que se llamará “Corriente Platense para la Victoria”, impulsado por el senador provincial Guido Carlotto, y que tiene como principal meta oponerse al Frente Renovador Plantense, encabezado por el intendente Pablo Bruera.
La ausencia del jefe comunal, quien es además el presidente del PJ platense, era un dato que se esperaba, teniendo en cuenta que dentro de los invitados estaba el flamante Ministro de Justicia Nacional Julio Alak, tradicional opositor del bruerismo. Sin embargo, el acto representa un golpe más para el funcionario, acusado de “traidor” por los círculos kirchneristas por fomentar el corte de boleta en las últimas elecciones.
Antes de comenzar la cena, que se realizó en el tradicional Centro Vasco, se realizó una conferencia de prensa en la que estuvieron presentes figuras destacadas del PJ nacional y provincial.
Entre ellas, el vicegobernador Alberto Balestrini, el secretario de Coordinación y Monitoreo Institucional del Ministerio de Desarrollo Social Carlos Castagneto, el secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación Homero Bibiloni, los legisladores platenses Remo Carlotto, Ariel Pasini, Nora César y Claudia Bernazza, Guido Carlotto y el dirigente social Emilio Pérsico, entre otros.
El gobernador Daniel Scioli llegó minutos más tarde, ya comenzada la conferencia.
Con su suspicacia habitual, el ex presidente habló de diversos temas y “sorteó” las preguntas más delicadas.
Con respecto al alejamiento de Bruera evadió la respuesta manifestando que “la Presidenta apoya a todos los intendentes” y enfatizó “obvio, nunca han escuchado otra cosa de mi boca que no fuera esa, es decir creo haber sido absolutamente claro todas las veces que vine a La Plata, que no han sido pocas”.
Pero ante las reiteradas preguntas de la prensa aclaró “Yo vengo a la invitaciones de un espacio político del peronismo de La Plata, si el día de mañana me invita el intendente Bruera voy a estar con todo gusto. Vengo a ayudar a construir una alternativa clara, que le de la gobernabilidad y la profundización del cambio en la Argentina”. Y se excusó “Cuando me invitan yo no miro la lista de invitados...”, pero agregó “que quede claro que no vengo a descalificar a nadie”.
Como contrapunto, mientras daba su respuesta se escuchó un grito de uno de sus seguidores exclamando “¡Bruera es un traidor, mandó a cortar boleta!”.
Por otra parte el ex presidente habló sobre la nueva Ley de Medios y no faltaron sus constantes críticas a los “monopolios”.
Incluso se permitió un chiste en un momento en el que se cortó el audio del micrófono: “¿No será el monopolio?”
Sin dudas el momento más candente fue cuando el periodista de Clarín Leonardo Míndez le preguntó sobre su situación patrimonial y cómo podía justificar su aumento. A lo que Kichner respondió “no se quién te mandó, si Clarín o Magnetto” y agregó que él le respondía a la Justicia pero no se sometía “al poder monopólico de Clarín”.
Luego enfatizó que el “monopolio está acostumbrado a manchar a la gente” y finalizó “No le tengo miedo a nadie. Ni a Magnetto ni a la Señora de Noble”.
Además, el ex presidente aprovechó la oportunidad de mostrarse unido al gobernador bonaerense.
En cuanto a la situación financiera provincial Kirchner manifestó que la coparticipación era un justo reclamo pero que sólo se podrá “discutir seriamente cuando la Argentina recupere su potencial de crecimiento”. Y enfatizó: “Hay que confiar en la solidaridad que siempre tiene el gobierno nacional con la provincia de Buenos Aires”.
Asimismo desmintió que Scioli vaya a dejar la Gobernación advirtiendo que son “sólo rumores”. A lo que agregó: “Yo le pedí expresamente al otro día de las elecciones a Daniel que considerábamos que él debería, y lo va a hacer calculo porque está absolutamente convencido de ello, a llevar la gobernación adelante”.
Por otra parte, ante las preguntas de si influyó en el desplazamiento del (ex) Ministro de Asuntos Agrarios, Emilio Monzó prefirió “hacerse el distraído”: “No lo conozco al Ministro”. “Si me presentan tres personas acá y me dicen cuál es el ministro por ahí no lo puedo identificar”, añadió.
Pero además enfatizó que nunca se atrevería a decirle a Scioli cómo gobernar y aprovechó para mencionar “que se reúnen muy seguido” y que le tiene “un gran afecto”. Tratando de dar por tierra las versiones de un alejamiento.
Por por Laura Elisandro

