El gobernador convocó este lunes a una reunión en la sede de la Gobernación con intendentes y funcionarios de su confianza, entre ellos Verónica Magario, vicegobernadora; Pablo López, ministro de Economía; Agustina Vila, secretaria general; y dirigentes de la Primera y Tercera sección.
Axel Kicillof trabaja para consolidar su estrategia electoral mientras el peronismo bonaerense define su rumbo. Sin certezas sobre un acuerdo general, el gobernador comenzó a delinear los interlocutores de su espacio con vistas a una posible mesa de negociación, que incluiría también a sectores vinculados a Sergio Massa y Máximo Kirchner. La ausencia de Cristina Fernández de Kirchner dejó un vacío que los distintos referentes buscan cubrir con acuerdos parciales y definiciones urgentes.
El gobernador convocó este lunes a una reunión en la sede de la Gobernación con intendentes y funcionarios de su confianza, entre ellos Verónica Magario, vicegobernadora; Pablo López, ministro de Economía; Agustina Vila, secretaria general; y dirigentes de la Primera y Tercera sección. El encuentro sirvió para revisar la coyuntura y preparar el terreno para una convocatoria más amplia. “Fue un repaso de la situación y esperando a los próximos días para empezar a concretar una reunión”, comentaron desde el entorno de Kicillof.
En ese esquema, cuatro intendentes asoman como posibles delegados del gobernador: Julio Alak (La Plata), Fernando Espinoza (La Matanza), Andrés Watson (Florencio Varela) y Alberto Descalzo (ex jefe comunal de Ituzaingó). Todos ellos compartieron en las últimas semanas un encuentro reservado con Cristina Kirchner en el Instituto Patria. La jugada apunta a sostener la intención de avanzar con listas conjuntas, tal como lo expresó públicamente Kicillof.
“Estamos empezando a diseñar una mesa que voy a convocar para que se empiece a hablar la forma de hacer una lista conjunta. Es un compromiso. También vamos a llamar a otros sectores. Se habla de unidad, pero eso es una construcción. Esta coyuntura implica que hagamos el esfuerzo de buscar una estrategia electoral conjunta y respetuosa de cada uno de los espacios. Una estrategia que le permita poner un freno a Milei”, afirmó el mandatario en una entrevista.
Kicillof remarcó además que la elección tendrá un componente territorial fuerte. “Las candidaturas que sean las más competitivas y que eso se resuelva de manera conjunta, de la mejor manera posible, respetuosa de los intendentes. Va a ser una elección muy territorial”, indicó. “Hay muchos intendentes que ocupan un lugar en la lista para darle apoyo a la lista. Pero forma parte de una estrategia electoral”, explicó.
Mientras tanto, intendentes alineados al Movimiento Derecho al Futuro se preparan para el escenario de un desdoblamiento. Las elecciones legislativas del 7 de septiembre ya movilizan a jefes comunales como Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Mario Secco (Ensenada), quienes evalúan encabezar listas testimoniales. Si el acuerdo general no satisface a sus espacios, podrían recurrir a boletas cortas o incluso utilizar sellos propios. Secco cuenta con el Frente Grande como herramienta electoral para competir fuera del Partido Justicialista.
La mesa política también incluye evaluaciones sobre el impacto de la crisis económica. En la reunión del lunes, funcionarios del área productiva expusieron datos que inquietan al Ejecutivo bonaerense. Según Augusto Costa, ministro de Producción, el turismo interno se desplomó durante el último fin de semana largo. “No solo recibimos menos cantidad de turistas. La ocupación hotelera en la Provincia cayó en casi todos los destinos y el consumo sufrió un notable descenso de casi el 39%. Es decir: la gente viaja menos y gasta menos”, aseguró.
Costa advirtió que el problema afecta también al turismo receptivo y se agrava con la salida de divisas. “Mientras se desploma el turismo interno, cae también el turismo receptivo y aumenta el turismo emisivo. Por el atraso cambiario, cada vez menos extranjeros visitan el país, y cada vez más argentinos viajan al exterior. Resultado: fuga de dólares y déficit de divisas en pleno contexto recesivo. Este derrumbe no es casual. Es el resultado directo del modelo económico del gobierno nacional y de la ausencia total de políticas de impulso al turismo local”, sostuvo el ministro.
En ese clima, Kicillof intenta mantener el equilibrio entre su propio armado, las tensiones internas del peronismo y el desgaste social por la crisis económica. La definición de las candidaturas se convirtió en una carrera contra el tiempo, sin liderazgos nítidos y con la presión creciente de las bases territoriales. La mesa que el gobernador busca convocar será clave para saber si el peronismo bonaerense logra una estrategia común o entra en un nuevo ciclo de disputas internas.
