En la plaza central de San Martín, en Mitre y San Lorenzo, entre un grupo de jóvenes convocados por el Programa Municipal de Concientización, están las chicas y chicos de Fundación El Pueblo de la Tradición.
En ese lugar y con “distanciamiento social”, cuando llegan las 10 de la mañana, aparece este grupo de acuerdo a su turno diario. Empezó el frío, mucho frío, pero en las 4 horas recuerdan los aterrados pedidos de su familia: “cuídate, cuídate”. No se olvidan de alcohol en gel, barbijos, pecheras, máscaras. Nada los detiene.
Son promotores comunitarios, que reparten material del Programa, con el propósito de prevenir posibles casos de “coronavirus”.
Pasan y pasan, vecinas y vecinos, reciben material de información, que ellos conocen bien por la capacitación municipal.
“El alma solidaria se les escapa del pecho”
El sol da vuelta, llegó la tarde, y trabajadores municipales retiran el gazebo que sirvió de publicidad, refugio y contención del viento.
Ahora todos regresan a los barrios, satisfechos, sonrientes; y detrás de sus máscaras protectoras, queda en los ojos que registraron vecinos con la esperanza de “Negativo”.
Al día siguiente son otro grupo. Importancia de pertenecer a ellos. Siempre con otros para otros.


