Luego de revertir el fallo judicial que le quitaba la posibilidad de competir, el intendente de Quilmes se quedó sin problemas con la presidencia del justicialismo al derrotar a una lista rival con poca fuerza que nunca había despertado confianza.
Las posibilidades de derrota de Francisco Gutiérrez quedaron casi cerradas cuando la Justicia le permitió competir a la cabeza de su lista.
En una interna que, pese a los anuncios, convocó a una escasa cantidad de votantes en relación a los 58.000 inscriptos habilitados, el jefe comunal logró alrededor de 6.000 adhesiones, mientras que su opositor, José Luis Fiezzi, cosechó poco más de 1.000 votos.
Aunque los referentes barriales debían encargarse de acercar a la gente en autos y brindar facilidades, el número de votantes fue escaso: menos de 7.500 sufragantes, es decir, poco más del 12 por ciento del total de habilitados.
Se supo de problemas organizativos y dificultades en la confección del padrón y la asignación de escuelas, aunque desde el sector que lidera José Luis Fiezzi habían sostenido “tener fiscales en casi todas las mesas”, y centenares de remises para el traslado.
Por Ariel Kocik

