La última sesión del Parlasur, en Montevideo, resultó en un verdadero escándalo. El todavía presidente del cuerpo parlamentario regional, Alfredo Olmedo, puso guardias de seguridad privados y se ganó el reproche de las delegaciones extranjeras.
El rechazo por el estilo y las actitudes del libertario Olmedo, encontró su punto cúlmine cuando la delegación argentina (incluyendo los legisladores de Unión por la Patria, Juntos por el Cambio y algunos de LLA) pidió quitarle la presidencia.
Argentina no dio la mejor imagen. Hubo delegaciones que se retiraron por los atropellos del hombre de la campera amarilla que según consideraron se extralimitó en sus facultades.
Los parlametarios argentinos presentaron una nota pidiendo “reemplazar la representación argentina en la mesa directiva que ejerce el parlamentario Alfredo Olmedo por la parlamentaria de su misma bancada, la doctora Fabiana Martín”, y argumentaron una “pérdida absoluta de confianza” en Olmedo, “la extralimitación en sus facultades” y “la falta de respeto con sus pares nacionales, con quienes no mantiene diálogo por ningún medio”.
Nos expresamos en el @PARLASUR solicitando mayor institucionalidad, mejor diálogo y buenas prácticas democráticas. A mayor cargo, mayor responsabilidad, mayor humildad, mayor empatía y mucho respeto por el multilateralismo. Solo así seremos capaces de Construir en la diversidad. pic.twitter.com/5Yu1vvpnVg
— Gustavo Arrieta (@GustavoHArrieta) March 22, 2024
Tan grande fue el papelón que el el diputado del Parlasur Gustavo Arrieta, devenido en vocero del bloque argentino, pidió la palabra para expresar: «Queremos ante todo pedir disculpas en nombre de la delegación argentina por las marchas y contramarchas, por algunas cuestiones que no tienen que ver con los usos y costumbres de los parlamentos que han sucedido y de cual han sido víctimas todas las delegaciones».
En diálogo con este medio, Arrieta dio detalles sobre la escalada del conflicto:
«En diciembre entendimos como bloque que la presidencia debía quedar en manos del espacio de gobierno, pero los representantes de LLA no llegaban a un acuerdo, por eso en un pleno todos los bloques acompañamos la designación de Olmedo que era quien tenía un mayor consenso dentro de su bloque», relató Arrieta.
«Sin embargo, después no pudo construir los consensos necesarios, no avanzó en la conformación de las comisiones, desatendiendo las sugerencias de los bloques e incluso dejando a algunos legisladores sin comisión, lo que generó malestar en la delegación argentina», contó el parlasureño por la provincia de Buenos Aires.
Hubo otras cuestiones que aceleraron el descontento, como la designación como Secretaria Legislativa de la periodista Gabriela Dicharo, ex productora de Luis Majul, cuyas actitudes complejizaron todavía más la relación con los legisladores. Entre ellas retirar los micrófonos en las bancas e identificar con pulseritas a los diputados para ingresar al recinto.
Este descontento desencadenó un pedido de recambio de Presidente, una medida no inusual en el Parlasur, donde cambios de presidente son frecuentes, como lo demuestra el caso de Uruguay, que en su momento obtuvo hasta tres recambios.
En la última sesión, las dilaciones de Olmedo lograron que la sesión quedara sin quórum antes de que ello sea posible. Resta ver si el libertario consigue o no sostenerse en el puesto por otro mes, hasta el próximo encuentro.
