Es ministro de la Nación y, a su vez, vicepresidente del Instituto Patria. Mantiene el diálogo con ambos sectores y persistirá con esa postura. Por ahora nadie le pide definiciones y Ferraresi sabe que 2022 no es año electoral. El rol de los otros dos ministros-intendentes, Zabaleta y Katopodis.
Jorge Ferraresi tomó licencia en la Municipalidad de Avellaneda y asumió como ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat de la Nación. Formó una tríada con otros dos intendentes del conurbano, Gabriel Katopodis (Obras Públicas) y Juan Zabaleta (Desarrollo Social).
Estos dos últimos son de los funcionarios nacionales que más respaldo manifiestan hacia Alberto Fernández. Apoyaron el acuerdo con el FMI pero sin agrandar las internas del FdT.
Ferraresi, por momentos, se mueve en sintonía a Katopodis y Zabaleta. Pero su pertenencia al kirchnerismo duro es más fuerte. Nunca sacó los pies del plato del otrora Frente para la Victoria e incluso es vicepresidente del Instituto Patria, el think tank cristinista.
Mientras el núcleo con llegada a Cristina Kirchner es cada vez menor, Ferraresi puede alardear de tener comunicación tanto con ella como con el Presidente de la Nación. No lleva sus posicionamientos al extremo. Da pocas entrevistas y cuida cada una de sus respuestas. Cuando el río está revuelto, Ferraresi se pone el traje de pescador e intenta obtener sus ganancias.
Katopodis y Zabaleta lo quieren cerca para tener una vía de comunicación con el Instituto Patria. Y para acrecentar el grupo de intendente en el poder.
Alberto y Cristina también lo intentan tener cerca. Uno, desde la función pública. La otra, desde la ideología y política. Ferraresi por ahora seguirá en el medio, sabe que 2022 no es un año electoral. Nadie le pide (por ahora) definiciones.
