El contundente triunfo electoral del oficialismo libertario desató una jornada de fuerte optimismo financiero. Las acciones argentinas se dispararon en Wall Street, los bonos marcaron su mayor suba desde 2019 y el dólar cayó por debajo de los $1.400. Analistas ven una “reacción directa a la valoración política” y anticipan un escenario de menor tensión cambiaria.
Los mercados reaccionaron con entusiasmo al resultado de las elecciones legislativas que consolidó el poder de La Libertad Avanza (LLA) en el Congreso. Las operaciones bursátiles locales y en el exterior reflejaron un marcado clima de optimismo. A media mañana, el índice S&P Merval avanzó 20% en pesos, hasta los 2.480.000 puntos, mientras que los bonos globales escalaron hasta 25% y los ADRs argentinos en Wall Street treparon hasta 50%.
Las subas más notorias se concentraron en el sector financiero. Banco Supervielle lideró las alzas con un salto del 45%, YPF avanzó 35%, Vista Energy subió 30% y Grupo Financiero Galicia ganó 45%. En la plaza local, los papeles bancarios y de infraestructura fueron los motores del rally.
En paralelo, el dólar exhibió una marcada caída. En el Banco Nación, el billete bajó más de 9% y cerró en $1.370, su nivel más bajo desde fines de septiembre. En el segmento financiero, el “contado con liquidación” se ubicó en $1.371 (-12,3%), y el dólar MEP alcanzó $1.365 (-11,7%), según datos del mercado.
Los operadores coincidieron en que el resultado electoral actuó como un disparador inmediato. Desde el cierre del viernes hasta el inicio de la jornada de este lunes, los activos argentinos protagonizaron una de las mayores reacciones en los últimos ciclos electorales. “Fue una consecuencia directa de la valoración política, antes de la apertura formal del mercado”, señalaron analistas consultados.
La consultora 1816 sostuvo que la evolución de los bonos será determinante para la política cambiaria de los próximos meses. “Más allá de lo que ocurra durante esta semana, el futuro de la política cambiaria estará muy atada a cuán importante sea la reacción de los bonos”, indicó un informe de la firma. También advirtió que si el país logra refinanciar parte de sus vencimientos externos, “el tipo de cambio requerido será distinto”.
El documento subrayó además que “algo interesante para observar es qué rol jugará el FMI hacia adelante”, al remarcar que Argentina aún se encuentra lejos de las metas de reservas del programa vigente. La consultora estimó una brecha de USD 8.400 millones respecto del objetivo previsto para diciembre de 2025.
En el mercado cambiario, los analistas advirtieron una sobre reacción. “Vamos camino a una sobre reacción que solo podrá frenarla el Gobierno si es que decide salir a comprar dólares para ponerle un piso al tipo de cambio en estas próximas jornadas”, señalaron desde 1816. Según la misma fuente, “la falta de liquidez en el mercado será total salvo que el BCRA se ponga a imprimir pesos en estas próximas jornadas”.
Desde el Palacio de Hacienda, el ministro Luis Caputo agradeció el respaldo internacional y destacó “el soporte de Estados Unidos” a la política económica. En un mensaje público afirmó: “Vamos con todo”.
Para los inversores, el resultado electoral abre una etapa de oportunidades. Bloomberg definió la situación como “una ventana única para Argentina”, al considerar que la victoria de Milei le otorga margen de maniobra para avanzar con su agenda económica en la segunda mitad del mandato.
Con este telón de fondo, los mercados locales y externos iniciaron la semana con una reacción contundente. El nuevo equilibrio político parece haber reforzado la expectativa de estabilidad y financiamiento, en un escenario donde la administración libertaria logró reafirmar su capacidad de conducción frente al Congreso y a los acreedores internacionales.
