Sin nombrarla, la Presidente se refirió a la causa de los hijos adoptivos de la titular del Grupo Clarín: "Habrá justicia pese al poder extorsivo. La presidente entregó el premio "Azucena Villaflor" a la trayectoria en Derechos Humanos a cuatro padres, cuyos hijos permanecen desaparecidos.
Sin nombrarlo explicitamente, la Presidente Cristina Fernández se refirió al caso de los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble, la titular del Grupo Clarín, los cuales la Justicia investiga si se trata chicos apropiados por los militares.
En ese sentido, Cristina aseguró que cada nieto, hijo o hija de desaparecido, que recupera su identidad "es devuelto no sólo a su familia y sino a los argentinos" y se preguntó "cómo puede haber calidad institucional, cómo puede haber estado de derecho, si no hay identidad".
La mandataria afirmó que cada recuperación de la identidad de nietos, hijos de desaparecidos, constituye "una victoria sobre el olvido, la muerte y, esencialmente, también una victoria del estado de derecho, de la calidad institucional".
El mensaje a Clarín fue indirecto, pero concreto. Cristina dijo que confía en que "finalmente habrá justicia y que pese a ese inmenso poder casi extorsivo sobre políticos, jueces y hasta empresarios, casi un poder mafioso, vamos a poder sobreponernos y conocer esa identidad". Y agregó una promesa: "Déjenme comprometerme ante todos los argentinos que si no encontramos justicia en Argentina, yo como presidenta la voy a acompañar a otros tribunales internacionales también demandando justicia".
También le respondió al ex presidente Eduardo Duhalde que declaró su posición de "olvidar el pasado para mirar al futuro" y convocar a un plebiscito sobre la continuidad de los jueces a los represores, al sentenciar que "el pasado no se juzga, se juzgan personas concretas".
Cristina remarcó la figura de Estela Carlotto, presidente de Abuelas de Plaza de Mayo, como un "emblema de reconversión, de la lucha que al principio fue para que aparecieran los que no estaban, en la búsqueda de lo que sí sabemos que están pero todavía nos los ocultan". Así, Cristina deslizó la posibilidad de presentar los casos en tribunales internacionales.
"Déjenme creer que va a haber justicia, y finalmente luego de tantos años de impunidad por el poder mediático, vamos a poder saber y conocer realmente la identidad que usted está denodadamente tratando de buscar", le dijo la presidenta a Estela de Carlotto.
Emocionada, la Presidente resaltó y agradeció a “todos los organismos de derechos humanos, muchas gracias por estos años de lucha”, durante el acto oficial en conmemoración del golpe de 1976. “De las Madres y Abuelas aprendí a recordar con amor a la vida y alegría, pero también con demanda de verdad, memoria y Justicia, -resaltó Cristina-. Por eso estamos aquí, porque no nos movió ni el odio ni la destrucción. Al contrario, nos movió el amor y la construcción. Es lo que realmente perdura”.
Por otra parte, Cristina volvió a reclamar que "se aplique la justicia" a los responsables de los crímines de lesa humanidad perpetrados durante la última dictadura militar.
Al conmemorarse el 34 aniversario del golpe de estado de 1976, la jefa de Estado sentenció: "Queremos finalmente que se aplique la Justicia con los jueces de la Constitución, que finalmente termine este capítulo tan trágico de los argentinos y podamos dar vuelta esa pagina de la historia pero con verdad y con justicia".
La mandataria encabezó este miércoles en la ex ESMA (hoy Museo de la Memoria) el acto central por el "Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia", con motivo del trigésimo cuarto aniversario del golpe militar, ocurrido el 24 de marzo de 1976, y luego dejó inaugurado el centro cultural "Haroldo Conti", en homenaje al reconocido escritor desparecido durante el proceso militar.
También entregó el premio "Azucena Villaflor" a la trayectoria en Derechos Humanos a cuatro padres, cuyos hijos permanecen desaparecidos. Los distinguidos fueron Julio Morresi (su hijo Norberto fue secuestrado el 23 de abril de 1976, a los 17 años), Bruno Palermo (padre de Norberto, asesinado el 14 de octubre de 1975, mientras cumplía el servicio militar en Campo de Mayo), Marcos Weinstein y familiares de Emilio Mignone, fundador del CELS, fallecido en 1998. Los premiados expresaron coincidencia y “sentirse muy halagados al recibir una distinción semejante de manos de la Presidenta, aunque la causa sea tan dolorosa”.
