Luego de la asunción del expresidente al frente del partido amarillo, la ministra de Seguridad se encontró con dirigentes del ala liberal del PRO para encaminar un acuerdo con La Libertad Avanza de cara a las legislativas del 2025. Lo que piensa Macri, que ya empezó a mover sus fichas.
«Yo no me someto a MM», escribió Patricia Bullrich en el programa de televisión que conducía Viviana Canosa en LN+. Ese mensaje fue en medio de las definiciones sobre su arribo al Gabinete del presidente, Javier Milei, y cuando la relación con Mauricio Macri no pasaba por el mejor momento. Es que al fundador del PRO, hoy presidente tras haber asumido el jueves de la semana pasada, le molestó que su exministra haya jugado por su cuenta y se cortara sola.
Más allá de que son dos dirigentes que dialogan y que tienen muchas visiones en común sobre la Argentina, el acercamiento de Bullrich a La Libertad Avanza (LLA) generó un malestar en la interna amarilla que todavía persiste y que, de aquí al 2025, va a ir in crescendo. Por un lado, la ministra de Seguridad quiere encaminar al PRO hacia una alianza con el espacio libertario para intentar consolidar un Congreso más ameno para el Gobierno de cara al 2027 y encarar las reformas estructurales que, hoy por hoy, por una cuestión de números, necesita de otros espacios.
Por el otro, está Macri, que quiere volver a pisar fuerte en política, asumió como presidente del espacio que cofundó con Ricardo López Murphy, pero quiere aplicarle otro matiz a la visión actual. En su asunción, pidió «volver al origen» para «recuperar la identidad». Las frases del expresidente repercutieron de una forma contundente entre los legisladores amarillos tanto en la Cámara de Diputados como de Senadores. Muchos van a marcar sus diferencias con el Gobierno a pesar de ser un aliado en el Congreso.

El fin de semana, la ministra encabezó un encuentro en Luis Guillón, organizado por la agrupación Apertura Republicana, dentro del partido, comandado por Juan Curutchet, director del Banco Central. El grupo de liberales del PRO, muchos ex UCEDé, preparó un acto que no fue leído, desde el bullrichismo, como un evento a favor ni en contra de nadie porque se organizó hace dos meses. No fue ningún mensaje a la interna, aunque, sin querer, marca el camino que quiere desandar la encargada de la cartera de Seguridad que ganó las PASO en el 2023.
En el evento, en el que también estuvo el subsecretario de Integración Socio urbana y armador político de La Libertad Avanza en provincia de Buenos Aires, Sebastián Pareja -dirigente de íntima confianza de Javier y Karina Milei-, Patricia alentó la fusión de ambos espacios, defendió el gobierno de Javier Milei y cuestionó a los que «especulan». El subsecretario de Integración Socio urbana tiene orden de Karina para articular políticamente con el PRO bullrichista. De hecho, el armador político de Bullrih, Pablo Walter, se reúne consecutivamente con Pareja.
«Este fenómeno provincial, que se ve acá con Sebastián (Pareja), con la presidenta del PRO (Daniela Reich), con todos nosotros, con Diego (Valenzuela), con Apertura Republicana. Este fenómeno provincial, tiene un objetivo caminar la provincia de Buenos Aires con el proyecto, con el cambio», dijo y añadió: «Y llegar al 2025 con la mayor cantidad de diputados, senadores y espacios políticos que aporten al cambio de verdad. Que no la miren por la ventana». «Va a salir mal si la miran por la ventana. Esta coalición que se arma es la que va a ganar la provincia de Buenos Aires«, completó durante el acto la ministra Bullrich.

Por parte del PRO, quienes también orbitan la mesa del bullrichismo además de Valenzuela, Walter y Curutchet son Ramón Lanús, intendente de San Isidro, quien también tiene buen vínculo con Macri, Daniela Reich, legisladora bonaerense y presidenta del PRO en provincia, Juan Pablo Allan, titular de ANMaC, Gerardo Millman, Daniela Retamoso, Carlos Pirovano, interventor del INCAA, Héctor Huici, subsecretario de Comunicaciones y Conectividad de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, y Luis Parodi.
Para este martes, Macri organizó una reunión con su tropa en sus oficinas de Vicente López para las 14:30. Espera recibir a figuras clave del partido como Cristian Ritondo, jefe del bloque en Diputados; la diputada nacional y exgobernadora, María Eugenia Vidal; la vicepresidente del espacio e intendente del municipio anfitrión, Soledad Martínez; los tres gobernadores amarillos Jorge Macri, Rogelio Frigerio e Ignacio Torres; y Facundo Pérez Carletti, santiagueño y secretario general. Macri quiere «alinear mensajes» en lo que será el primer encuentro después de su asunción como presidente del partido.
La reunión no apareció como una respuesta a la avanzada libertaria bullrichista sino que se había comenzado a planear durante el último viaje al exterior del ex jefe de Estado.
Ese grupo resiste la jugada del espacio macrista para quedarse con la presidencia del PRO en provincia de Buenos Aires. Es una idea que busca colocar a Cristian Ritondo al frente del partido. Tiene anuencia del propio Macri, de Diego Santilli y un grupo de referentes amarillos. Bullrich busca bloquear esa movida para controlar el sello bonaerense. El sábado en el acto de Luis Guillón defendió a Daniela Reich al señalar que «tiene mandato hasta 2026″.
La frase del principio es el elemento más claro, pero son muchos los gestos que Bullrich usó para desafiar el liderazgo de Macri en el PRO. En los últimos días, una publicación en redes sociales del diputado nacional, Damián Arabia, dirigente de la mesa chica de la ministra de Seguridad, generó revuelo: posteó una foto con Karina Milei con la descripción «con El Jefe». El legislador fue electo vicepresidente 2° del PRO. No fue convocado por el expresidente a la reunión de mañana en sus oficinas.

A esa pelea interna entre Macri y Bullrich se suma el exjefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, que, con una mayor cautela, construye allegados en silencio para no alejarse de la política tras el fracaso que significó ni siquiera superar las PASO en Juntos por el Cambio. A las clases en el exterior, se le suman sus contactos con la dirigencia local para, desde su experiencia de gestión, no salir del mapa entre los suyos. Tiene conversaciones con gobernadores, aunque en los medios de comunicación está alejado, quizás para no quedar pegado en ninguna cuenta a favor o en contra del Gobierno nacional.
El PRO está virtualmente fracturado. La elección de 2023 dejó secuelas que aún persisten, tanto que los referentes amarillos no encuentran su lugar en el escenario público. Muchos exacerban el el apoyo explícito a Javier Milei, otros hacen una defensa cauta el programa libertario y están aquellos que adoptan una postura crítica del presidente. Los próximos meses van a ser claves para determinar qué pasará y si podrá haber o no un acercamiento entre Bullrich y Macri pensando en el 2025. Milei, por ahora, construye poder y espera poder sumar la mayor cantidad posible de dirigentes amarillos para fortalecer La Libertad Avanza. Eso le delegó a «El Jefe».
