El titular del Tribunal de Cuentas de la Provincia, Eduardo Grinberg, se reunió con medio centenar de jefes comunales electos por primera vez y se comprometió a analizar "todas las denuncias" en la provincia de Buenos Aires. Merlo y Malvinas Argentinas, dos de los casos más notorios.
“Vamos a analizar todas las denuncias, y en función de ello se incorporarán o no al juicio de cuentas anual”, dijo y aseguró que “si ese acto de gestión provocó un daño patrimonial, el tribunal va a aplicar sanciones correspondientes, al igual si hubo alguna irregularidad”.
Grinberg explicó que “los intendentes están con expectativa y preocupación de asumir una responsabilidad tan importante, por eso les reiteré también la colaboración, presencia y asistencia técnica y legal del tribunal para que puedan ir desarrollando su gestión”.
“Las dudas son muchas, desde la confección y ejecución del presupuesto y toda una temática de las leyes básicas como la ley orgánica, el reglamento de contabilidad, y además la gran inquietud es enfrentar el reclamo social, ya que un intendente aparece todos los días, está con la gente”, indicó.
El intendente electo de Merlo, Gustavo Menendez (FpV), valoró el encuentro y dijo que “es muy necesario la presentación del Tribunal de Cuentas teniendo en cuenta que ya el 31 de enero hay que hacer presentaciones”.
En torno al conflictivo traspaso que tiene con el intendente saliente Raúl Othacehé, dijo que “el ambiente en Merlo está enrarecido, tuvimos una toma gigantesca que generó un caos social que tuvo su réplica en más de 30 lugares en Merlo, pero gracias a la intervención del gobernador Daniel Scioli lo estamos resolviendo”.
Otro caso que estará bajo la lupa será el de Malvinas Argentinas, donde el saliente Jesús Cariglino se aumentó un 150 por ciento el sueldo y pasó a cuatro mil trabajadores municipales a planta permanente, entre ellos patoteros con denuncias por violencia política.
