El Banco Central registró una fuerte caída en la emisión de Letras en pesos, lo que sugiere que el Tesoro norteamericano desarmó su inversión. Para analistas, el movimiento podría implicar que Scott Bessent recompró los dólares que había vendido para calmar el tipo de cambio antes de las elecciones.
El último balance del Banco Central argentino reveló una reducción abrupta en la cantidad de Letras emitidas en pesos, con corte al 31 de octubre. La caída coincide con el retiro de los 2,75 billones de pesos que el Tesoro de los Estados Unidos había invertido durante su intervención en el mercado cambiario local.
Desde la autoridad monetaria no hubo respuesta oficial sobre si esta operación implicó que Scott Bessent recompró los dólares vendidos semanas atrás. Según estimaciones extraoficiales, la intervención norteamericana habría alcanzado unos US$ 2.100 millones, cifra significativa en el contexto de la estabilidad cambiaria previa a las elecciones.
En el mercado financiero circuló la hipótesis de que, una vez superado el proceso electoral, Washington optó por retirar su posición en pesos y recomprar dólares más baratos, completando así una operación con potencial de ganancia. En ese caso, los fondos estadounidenses habrían aprovechado la diferencia entre los tipos de cambio de entrada y salida.
Sin embargo, los valores del dólar oficial y financiero no mostraron saltos relevantes, lo que reduce la posibilidad de una salida abrupta de divisas. Tampoco existen confirmaciones formales de que Estados Unidos haya cerrado definitivamente su inversión en Argentina.
De acuerdo con informes de consultoras locales, el Banco Central entregó letras en pesos a cambio de los dólares vendidos por el Tesoro norteamericano. Se desconoce la tasa y el plazo de esos instrumentos, aunque analistas sostienen que el Central ofreció títulos con cobertura frente a la variación del tipo de cambio.
Para varias firmas privadas, habría sido “imprudente” que el Tesoro estadounidense mantuviera una posición sin protección cambiaria. La consultora Outlier analizó los movimientos diarios del BCRA y sugirió que el Tesoro pudo haber recibido letras “duales”, que ofrecen rendimiento fijo o ajustado al dólar, según convenga.
Por su parte, el estudio 1816 advirtió que una posible ganancia para Estados Unidos dependería de la continuidad del esquema de flotación entre bandas. De no contar con instrumentos duales, la rentabilidad del Tesoro norteamericano quedaría condicionada a la estabilidad del peso.
Otro dato llamativo del balance fue el aumento de casi 2,9 billones de pesos en el rubro “Otros pasivos”. Para el economista Alejandro Giacoia, de Econviews, ese salto podría indicar la activación parcial del swap acordado entre el Banco Central y el Tesoro estadounidense. En ese escenario, la intervención de Bessent habría sido “a cuenta” de un tramo del acuerdo bilateral.
La operación deja abiertas incógnitas sobre la estrategia de Washington en el mercado local y sobre el verdadero alcance de su influencia en la estabilidad del peso argentino durante las semanas previas a las elecciones.
