La interna en el peronismo bonaerense se intensifica con el enfrentamiento entre Axel Kicillof y La Cámpora. Mientras el gobernador recibe apoyo de ministros y jefes comunales cercanos, algunos intendentes alineados con el espacio de Máximo Kirchner evidencian la división en actos políticos. Kicillof, por su parte, muestra señales de autonomía, generando expectativa sobre una posible interna para dirimir el liderazgo.
El enfrentamiento interno entre La Cámpora y el gobernador Axel Kicillof dentro del peronismo bonaerense ha abierto la posibilidad de una opción que, hasta hace poco, parecía improbable: que las diferencias se resuelvan en una interna electoral. Aunque anteriormente se rechazaba de forma categórica, ahora ya no se descarta por completo esta posibilidad. Fuentes cercanas al gobernador reconocen que todos los escenarios están sobre la mesa, y algunos de los discursos de Kicillof son interpretados por sectores que lo apoyan como una muestra de independencia.
“Veremos qué sucede. Cualquier escenario es posible”, afirmó una fuente de confianza del círculo cercano a Kicillof cuando se le preguntó si existe la chance de que la disputa se dirima en una interna o si el gobernador tendrá un papel crucial en la confección de las listas. Aunque esta perspectiva no es compartida de manera unánime dentro del peronismo, ya no es algo que se descarte por completo.
Un destacado referente del peronismo en la zona sur que apoya a Kicillof señaló que será complicado evitar un choque entre ambos sectores, ya sea en unas PASO o por fuera, si La Cámpora no cede en las decisiones y en la distribución de los espacios en las listas.
“Esto se va a definir cuando se vea quién tiene la lapicera para armar las listas. Si no le dan lugar al gobernador del distrito más grande del país, el único con proyección nacional, entonces no tendría sentido seguir compartiendo el mismo espacio”, advirtió.
El conflicto entre el gobernador Axel Kicillof y la agrupación liderada por Máximo Kirchner se intensificó el pasado viernes durante un acto en el Club Atenas de La Plata, donde el diputado encabezó una serie de mensajes indirectos hacia el gobernador. Uno de estos mensajes se manifestó en un cántico coreado por los militantes: “Yo siempre te voy a seguir, no me importa lo que digan, y si querés otra canción, vení te presto la mía”, una clara referencia a un comentario hecho por Kicillof el año pasado, cuando llamó al peronismo a “componer una nueva canción”.
Máximo Kirchner también lanzó críticas que, aunque no mencionaron directamente a Kicillof, parecían dirigidas a él. “Hay dirigentes del espacio que creen que construyen la autoridad frente a Cristina. No, la autoridad se construye frente a [el dueño de grupo DESA, Rogelio] Pagano, [el titular de Pampa Energía, Marcelo] Mindlin, [el dueño de Corporación América, Eduardo] Eurnekian, [el presidente de IRSA, Eduardo] Elsztain”, afirmó Kirchner. En dicho evento, hubo presencia de varios ministros del gabinete de Kicillof, quienes forman parte de La Cámpora, como Daniela Vilar, encargada de la cartera de Ambiente, y Nicolás Kreplak, ministro de Salud, entre otros.
El discurso que Axel Kicillof ofreció en Mar Chiquita el pasado 14 de septiembre despertó reacciones favorables entre quienes respaldan su figura. “De sus palabras allí se desprende que Perón, Evita, Néstor y Cristina son el pasado”, comentó un dirigente que percibe “pequeños gestos de autonomía” en el gobernador. Sin embargo, este mismo referente expresó su desconcierto respecto a la participación de Kicillof en el acto de Merlo, donde Cristina Fernández de Kirchner pronunció un discurso al recibir un doctorado honoris causa de la Universidad del Oeste.
Tras el evento en Mar Chiquita, Carlos Bianco, ministro de Gobierno provincial, también emitió una declaración que generó interpretaciones sobre la creciente independencia de Kicillof respecto a la expresidenta y a Máximo Kirchner. “Ya no podemos repetir errores del pasado. Por ejemplo, no podemos poner a un presidente que después no conduzca el proceso. El próximo presidente, la próxima presidenta, tiene que ser el jefe”, sostuvo Bianco, una frase que fue vista como una señal de distanciamiento y un llamado a un liderazgo más autónomo dentro del espacio político.
Además de contar con el respaldo de Carlos Bianco, uno de sus colaboradores más cercanos, Axel Kicillof también recibe apoyo en el ámbito político de otros ministros de su gabinete, como Andrés Larroque, responsable de Desarrollo de la Comunidad, y Walter Correa, ministro de Trabajo. A este apoyo se suman intendentes clave como Jorge Ferraresi, quien ha logrado alinear a varios de sus colegas, entre ellos Mario Secco, de Ensenada, y Fabián Cagliardi, de Berisso.
Por otro lado, algunos intendentes han optado por mostrarse del lado de La Cámpora. Figuras como Federico Otermín, de Lomas de Zamora, Gustavo Menéndez, de Merlo, y Gastón Granados, de Ezeiza, participaron en el acto camporista realizado en el Club Atenas, evidenciando la división que se está generando dentro del peronismo bonaerense.
A pesar de los gestos de autonomía y el respaldo de algunos sectores, la creciente división en el peronismo bonaerense deja en evidencia la falta de unidad en un momento crucial. La falta de claridad sobre el liderazgo y la insistencia en una confrontación interna amenazan con debilitar aún más al espacio, mientras la dirigencia sigue priorizando disputas internas en lugar de ofrecer soluciones concretas a los problemas que enfrenta la provincia. Esta fragmentación podría tener un alto costo electoral, especialmente en un contexto donde el oficialismo necesita más cohesión que nunca.
