El Gobierno se reunió con diputados del PRO, MID y La Libertad Avanza en la Casa Rosada para discutir la privatización de Aerolíneas Argentinas y la implementación de la ley de boleta única. Mientras algunos sectores defienden la permanencia de la aerolínea bajo control estatal, otros consideran que su privatización podría mejorar la eficiencia y competitividad del servicio. A su vez, se aprobó un proyecto para eliminar las jubilaciones de privilegio, en línea con las políticas de austeridad del Gobierno.
Esta semana, el Gobierno volvió a recibir diputados del PRO, el MID y La Libertad Avanza en la Casa Rosada, con el propósito de avanzar en dos iniciativas clave que Javier Milei y su equipo consideran prioritarias: la implementación de la ley de boleta única y la privatización de Aerolíneas Argentinas. En este contexto, el Gobierno también aprobó un proyecto presentado por el diputado del MID, Oscar Zago, que busca «eliminar las jubilaciones de privilegio».
El eje principal de la reunión fue la privatización de Aerolíneas Argentinas, y se acordó avanzar con un dictamen de comisión el próximo martes en Diputados para que la votación se realice a la mayor brevedad posible. Desde el Gobierno y el PRO, se ha decidido buscar el consenso necesario, anticipando que «ya estarían los votos para emitir dictamen el próximo martes».
En la Casa Rosada, confían en contar con el apoyo de los «87 diputados» que Milei ha calificado como «héroes«, provenientes de los bloques de LLA, PRO, UCR y MID, quienes fueron convocados a la residencia de Olivos tras obtener apoyo para el veto de la movilidad jubilatoria. El entorno del Gobierno tiene como objetivo que la privatización de Aerolíneas «se acelere y se vote antes de fin de año«.
Cercanos a Milei argumentan que, con una política de déficit cero, «el Estado no puede seguir financiando el déficit mensual de 200 millones de pesos«, dirigiendo críticas hacia los gremios del sector aeronáutico: «Si continúan con paros, en 60 días la empresa quebrará». Desde la mesa de trabajo del Gobierno, se lanzó una advertencia a los empleados de Aerolíneas Argentinas: «Si no aceptan el ajuste y la privatización, el Gobierno les cederá la empresa para que ellos se encarguen de gestionarla». Otra opción que se baraja en la Casa Rosada es el cierre de la empresa, utilizando la privatización como una presión: «La única manera de salvar a Aerolíneas es privatizándola».
Las reuniones de coordinación con los bloques de diálogo se llevan a cabo todos los lunes en Casa Rosada para coordinar la agenda legislativa; sin embargo, esta vez Javier y Karina Milei no estuvieron presentes. La reunión fue liderada por el vicejefe de Gabinete de Interior, Lisandro Catalán, y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, solo hizo una breve aparición debido a su apretada agenda. Participaron también el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y los presidentes de los bloques de La Libertad Avanza, PRO y MID: Gabriel Bornoroni, Cristian Ritondo y Oscar Zago, entre otros legisladores.
Durante el encuentro, se acordó avanzar en el proyecto de ley propuesto por Zago y Eduardo Falcone (MID) para eliminar las jubilaciones de privilegio, lo cual representa otro mensaje de Milei contra la «casta«. Además, en la Casa Rosada no descartan incluir en dicho proyecto la eliminación de jubilaciones de privilegio para expresidentes, ministros de la Corte Suprema, vicepresidentes y senadores.
En declaraciones a la prensa, Ritondo mencionó que «vamos a llevar el proyecto que presentó el diputado Hernán Lombardi y hemos acordado con el Gobierno buscar una mayoría en el Congreso para debatirlo lo antes posible«. También se discutirá la Boleta Única y otras leyes relacionadas, mientras el PRO expresó dudas sobre su apoyo al veto de Milei respecto a la ley de Financiamiento universitario.
La posible privatización de Aerolíneas Argentinas ha reavivado el debate sobre el papel de la aerolínea de bandera en el país. Algunos sectores defienden su permanencia bajo control estatal, mientras que otros argumentan que una privatización podría aumentar su eficiencia y competitividad.
El economista Martín Simonetta destacó que esta discusión se centra en dos cuestiones diferentes: la necesidad de mantener una aerolínea de bandera que opera con déficit y la conveniencia de abrir el mercado aeroportuario en un país tan extenso como Argentina. Simonetta también resaltó la importancia de la descentralización del transporte aéreo, sugiriendo que la mayoría de los vuelos actuales se concentran en Buenos Aires, lo que afecta la conectividad y podría tener implicaciones en otros mercados.
Además, mencionó el impacto positivo que las aerolíneas low cost han tenido al permitir que cerca de dos millones de personas hayan volado por primera vez en el país, y enfatizó la necesidad de eliminar las barreras que dificultan la creación de nuevas rutas. Simonetta concluyó que es crucial analizar la rentabilidad de las rutas aéreas y ajustar la oferta en función de la demanda, lo que beneficiaría no solo al sector aeronáutico, sino también a la economía en general.
