El Ejecutivo advirtió que para conseguir una recuperación de la actividad económica de manera rápida necesita, imperiosamente, reactivar la obra pública.
Con el principal horizonte de bajar la inflación reduciendo el déficit fiscal, algo que está consiguiendo, el Gobierno nacional provocó una recesión económica profunda y mucho tiene que ver con su decisión de cortar con la obra pública, tal como lo prometió el presidente Javier Milei en su campaña.
Sin embargo, y a pesar de sus promesas, el Ejecutivo advirtió que para conseguir una recuperación de la actividad económica de manera rápida necesita, imperiosamente, reactivar la obra pública. Es por eso que está analizando la posibilidad de traspasar los contratos nacionales y a las provincias de Buenos Aires.
Por ejemplo, un caso emblemático que podría marcar precedentes en esta dirección, es la obra de la Autopista Presidente Perón, en la provincia de Buenos Aires. Ya hubo reuniones que encabezó el ministro de Infraestructura Gabriel Katopodis, con funcionarios de la administración nacional.
Según fuentes de la Casa Rosada, el oficialismo estaría dispuesto a ceder la ejecución de dichas obras públicas a provincias y municipios, herramienta que se encuentra prevista en la nueva versión de la Ley Bases, que obtuvo dictamen de mayoría este jueves, luego de que el oficialismo cediera 45 modificaciones propuestas por la oposición dialoguista.
En paralelo, este viernes, a través de una Resolución Conjunta publicada en el Boletín Oficial, el Gobierno nacional y la secretaría de Hacienda determinaron una serie de criterios para la “priorización de proyectos de inversión” en lo que será el Plan Nacional de Inversiones Públicas 2025-2.
De esta manera, en medio de la ola de críticas que recibió el Gobierno nacional de Javier Milei por el desabastecimiento de gas que afectó a todo el territorio argentino por igual, las autoridades de la administración libertaria comenzaron a dar marcha atrás y reconocieron la importancia de la obra pública.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof, que siempre que puede se diferencia de la gestión nacional, está encabezando estos reclamos de las provincias, y el miércoles recorrió dos obras paralizadas por Nación: Una de ellas es un Centro de Desarrollo Infantil, en General Lavalle, mientras que la segunda, es una serie de 30 viviendas ubicadas en el municipio bonaerense de Tordillo que, pese a estar avanzadas en un 70%, fueron frenadas por la administración libertaria.
Tambien los gobernadores de Neuquén, Rolando Figueroa, y de Río Negro, Alberto Weretilneck, propondrán al Gobierno de Javier Milei que les transfieran las rutas nacionales a cambio del cobro de peajes debido al “estado de abandono”, en el que se encuentran.
