Con las metas fiscales cumpliras, el Gobierno quiere convencer a la cúpula del FMI y del Tesoro de los Estados Unidos de ampliar el programa vigente para que el país pueda acceder a dólares frescos y, entre otras cosas, buscar la salida del cepo.
Luego del pequeño triunfo del Gobierno con el dictamen de mayoría que logró para tratar la Ley Bases, este viernes se conoció que un grupo de técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI) vendrá a la Argentina en los próximos días con el objetivo de repasar las metas fijadas en el marco de la octava revisión del acuerdo.
El jueves pasado, el ministro de Economía, Luis Caputo, se reunió en Washington con la número dos del Fondo Monetario Internacional (FMI), Gita Gopinath, en un encuentro que duró 30 minutos en el que analizaron la evolución del programa económico, las reformas que se están haciendo en el país y el sobrecumplimiento de las metas del primer trimestre.
¿Por qué es un «pequeño triunfo» del gobierno el dictamen de mayoría de la renovada ley? Porque Gopinath, que estuvo en el país hace unas semanas, dijo que era importante «que el Gobierno genere consenso político para reformas clave». Es decir, es posible que el Fondo esté esperando que el presidente, Javier Milei, logre la aprobación de medidas importantes para la consolidación fiscal.
El Gobierno busca fondos adicionales para salir del cepo cambiario y se especula con que intenta conseguir entre US$ 10.000 y 15.000 millones para poder transitar el impacto de esa medida con comodidad, pero desde Estados Unidos quieren analizar como avanza el programa antes de dar otro gesto de confianza.

El Gobierno superará el control del órgano financiero mundial sin mayores dificultades, según le apuntaron fuentes del organismo al medio Ámbito, por lo que se tratará de una visita de rutina. El director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Rodrigo Valdés, destacó la semana pasada el cumplimiento: «La información preliminar sugiere que los objetivos clave del programa se alcanzaron en marzo con importantes márgenes».
El directivo consideró que el levantamiento de los controles de cambio en el país «debe ser considerado con atención, teniendo en cuenta la extensión de los desequilibrios que todavía tiene la economía«. Además, dijo que calcular si se encuentra en equilibrio es «un ejercicio muy difícil», pero advirtió: «Las políticas deben ser consistentes y que esto incluye al tipo de cambio real».
El funcionario reconoció que el plan de estabilización de las autoridades «ha generado mejores resultados que lo esperábamos». Al respecto, señaló que «tenemos el primer superávit fiscal en más de una década, las reservas están siendo decisivamente reconstruidas día tras día, la hoja del balance del Banco Central está siendo fortalecido y la inflación, a pesar de seguir siendo aún alta, sigue bajando más rápidamente de lo que anticipamos», añadió.
La aspiración máxima del Gobierno es lograr convencer a la cúpula del FMI y del Tesoro de los Estados Unidos de ampliar el programa vigente para que el país pueda acceder a dólares frescos. En la próxima visita no estará el nuevo jefe de la misión para la Argentina del FMI, Luis Cubeddu.
