Martín conoció la derrota en la provincia de Buenos Aires junto a Aníbal Fernández, en manos de María Eugenia Vidal. Para colmo, en Morón, su territorio, perdió su hermano Hernán quien era el candidato a intendente, también a manos de Cambiemos. Nuevo Encuentro ya no es la fuerza que entusiasmó a los moronenses a principios de la década pasada
La jornada del domingo electoral fue durísima para Martín Sabbatella. Un Sabbatella que lejos quedó de aquel que respaldaba al gobierno, pero también mostraba un lado crítico. Lejos de aquel que en 2009 no jugó con el FPV, y por omisión, le dio una mano a De Narváez para que le ganase al mismísimo Néstor Kirchner. Lejos quedó de aquel que se diferenciaba de los Barones del Conurbano.
El Sabbatella que fue derrotado en la provincia de Buenos Aires, es aquel que, con razón o no, radicalizó su posición y pertenencia al kirchnerismo desde el AFSCA, en su guerra constante con Clarín, con la ley de medios y el 7D trunco. Es aquel que fue candidato a vicegobernador bonaerense de Aníbal Fernández, una de las figuras más polémicas del FPV, amado por muchos, odiado por otros tantos, y mirado de reojo hasta dentro de su espacio.
Pero la derrota del peronismo en manos de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires no fue el único trago amargo que vivió Martín Sabbatella el domingo.
En Morón, su lugar en el mundo, donde gobernaba el sabbatellismo desde hace 16 años, su candidato a intendente que fue su hermano, Hernán Sabbatella, perdió la elección en manos del candidato macrista Ramiro Tagliaferro.
El domingo 25 de octubre, Martín Sabbatella lo recordará como una jornada negra en su vida política.
