Tras el polémico viaje de 7 diputados a visitar genocidas de la ultima dictadura cívico-militar, algunas voces internas intentaron echarle la culpa a Martín Menem y a la Casa Rosada. Por orden del Presidente de la Cámara, quien quiere que el tema deje de ser noticia, el bloque libertario se reunió, convocado por su jefe Gabriel Bornorroni, y acordaron quedarse callados.
Este martes por la tarde, Diputados Nacionales de La Libertad Avanza se reunieron, convocados por su jefe Gabriel Bornorroni, para ver que hacer con el tema de la visita a Alfredo Astiz y genocidas de la ultima dictadura cívico-militar presos en la Cárcel de Ezeiza.
“Nadie opinó, nadie dijo nada”, fue la síntesis de uno de los diputados que participó del encuentro en el Salón Blanco de la Cámara de Diputados.
La polémica volvió a tomar temperatura en los últimos días a raíz de las declaraciones de la diputada Rocío Bonacci, quién aseguró en una entrevista que “tenía aparentemente el OK de Martín Menem y de Casa Rosada”. Sin embargo, Bonacci no estuvo presente durante la reunión.
En esa línea, acordaron que no habrá ningún tipo de sanción ni expresión de repudio por parte del bloque o de la Presidencia de la Cámara contra los seis diputados (Beltrán Benedit, Guillermo Montenegro, María Fernanda Araujo, Lourdes Arrieta, Rocío Bonacci y Alida Ferreyra).
“Es un tema terminado”, opinó uno de los protagonistas antes de la reunión.
