El Ministro de Gobierno de Vidal dijo que la exposición del titular de la cartera nacional le causó “tristeza” y que utilizó estadísticas “tendenciosamente” y le sugirió “atender mejor sus obligaciones”.
El debate en torno a la legalización del aborto ha sido motivo de debate y de cierta división social en cuento a su rechazo u aceptación. En el terreno político, también. Incluido el oficialismo. Tal es así que quedó absolutamente de manifiesto luego de que el ministro de Gobierno de María Eugenia Vidal, Joaquín de la Torre, criticara la exposición que realizó el ministro de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, a favor de despenalizar la práctica.
Rubeinstein había señalado que no se podía soslayar la existencia del aborto y que de ser promulgada la ley, sería beneficiosa para la salud pública.
A través de un comunicado, De la Torre señaló que lo llenó de “tristeza” la exposición del titular de la cartera de salud. “Lejos de echar luz y aportar datos relevantes para enriquecer el debate como había pedido el Presidente, su discurso quedó perdido en un laberinto de estadísticas usadas tendenciosamente, cifras que no pueden ser comprobadas y ausencia de datos científicos. Incluso llegó a confundir a la audiencia igualando un embarazo no planificado con uno no deseado», agregó.
«Su parcialidad generó desconcierto, haciendo creer que su postura era la postura oficial. Quienes lo escuchaban no tenían claro si estaba hablando como médico o como ministro», añadió.
En tanto, en un tono más duro, le apuntó: «En vez de preocuparse tanto por lograr aplicar las EXCEPCIONES [sic] del protocolo no punible, debería atender mejor sus OBLIGACIONES: programas que funcionan hace años para acompañar a las mujeres y a los niños en la primera infancia hoy se encuentran desfinanciados».
