En el discurso de inauguración de la cumbre de presidentes del Mercosur, la Presidenta reiteró que en el país vecino hubo “una interrupción del orden constitucional democrático”, y afirmó que el país no promoverá ni aceptará “ningún tipo de sanción de carácter económicas” contra la república guaraní porque ese tipo de decisiones “nunca las pagan los gobiernos, sino los pueblos”.
De acuerdo con lo que se expresó el jueves en la reunión de cancilleres, parece descartada la eventualidad de imponer sanciones económicas a Asunción. Asimismo, sobre la mesa de las conversaciones están las recomendaciones acordadas entre los cancilleres el jueves, tanto de los miembros plenos como de los asociados. De hecho, a Paraguay, que tenía la presidencia pro témpore del bloque, se lo suspendió del Mercosur y se le vetó la asistencia a la cumbre de Mendoza. Por la tarde se reunirá la Unión de Naciones Suramericanas para abordar también la situación institucional en Paraguay y fijar una posición.
Según adelantó el director general de Integración y Mrcosur de la Cancillería de Uruguay, Álvaro Ons, los países miembros acordaron hasta ahora mantener su arancel común y autorizar alzas de hasta 200 puntos para las importaciones provenientes de otros mercados. "Lo que se está aprobando ahora es exactamente lo mismo que se aprobó en diciembre", dijo el funcionario rioplatense, quien agregó que las eventuales modificaciones arancelarias pasan ahora a ser "una decisión propia de cada país en función de su interés".
Ons valoró el acuerdo y dijo que un aumento general de los aranceles hubiera sido perjudicial para Uruguay, porque "lo que hay (ahora) es una flexibilidad muy limitada para que cada uno de los Estados partes tomen la decisión de subir o no su arancel", resumió.
Los mandatarios que ya se encuentran en esa provincia son el boliviano Evo Morales, el surinamés Deiré Bouterse, el ecuatorniano Rafael Corres y el chileno Sebastián Piñera, en tanto que se espera que más tarde llegue el peruano Ollanta Humala.
