La empresa local reconoció atrasos en los pagos del programa nacional y desde el sector aseguran que la deuda supera los $1.200 millones.
La demora en los pagos del régimen de Zona Fría volvió a encender alarmas entre distribuidoras y subdistribuidoras de gas, en un contexto atravesado por la discusión legislativa sobre posibles cambios en el sistema de subsidios. Según advirtieron desde el Instituto de Subdistribuidoras del Gas (ISGA), el Estado nacional mantiene una deuda millonaria con Grupo Servicios Junín.
El referente del ISGA, José Luis Kelly, sostuvo que el monto adeudado asciende a aproximadamente $1.200 millones en el caso de la empresa juninense. La situación se da mientras el Congreso debate modificaciones al esquema que subsidia el consumo de gas en distintas regiones del país y que tiene un fuerte alcance en la provincia de Buenos Aires.
El proyecto busca reducir el alcance del beneficio, que ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados y deberá ser tratado próximamente en el Senado de la Nación.
Desde Grupo Servicios Junín admitieron la existencia de atrasos por parte del Gobierno nacional, aunque evitaron exponer públicamente el reclamo con mayor dureza pese al impacto económico que implica para la firma. El presidente del directorio de la empresa, Pablo Torres, confirmó que la deuda ya acumula varios meses.
“Estamos a la expectativa para poder recuperar esa deuda. El Estado nacional nos pagó parcialmente noviembre, con lo cual estamos con seis meses enteros de deuda del Estado para con Grupo Servicios Junín y para con todas las distribuidoras y subdistribuidoras por el tema Zona Fría”, señaló Torres en declaraciones a Grupo La Verdad.
El directivo aclaró que, por ahora, la situación no pone en riesgo el funcionamiento financiero de la empresa ni genera un escenario de quiebra. Sin embargo, reconoció que la falta de pago afecta a prestadores de distintos puntos del país y mantiene en alerta al sector energético.
